Mostrando las entradas con la etiqueta Nuevas Tecnologías. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Nuevas Tecnologías. Mostrar todas las entradas

30 julio, 2014

Plataformas digitales y culturas sustentables

Bajo el titulo "La industria cultural en la era digital" el diario Clarín de Buenos Aires publica, en su
suplemento económico, un articulo cuya bajada sostiene:

La industria cultural pre-Internet, poblada principalmente por conglomerados explotadores, estaba lejos de ser perfecta, pero al menos el régimen antiguo tenía alguna necesidad de cultivar las instituciones culturales, y de pagar por el talento en todos los niveles. Después vino la Web, que barrió con las jerarquías - y con los cheques, dejándoles a los creadores de toda clase sólo la posibilidad de convertirse fugazmente en “famosos en Internet”

Sobre este concepto - plataformas digitales - hemos escrito en este blog varios artículos que, entiendo, mantienen en general su vigencia:

Plataformas digitales y libertad creadora

¿Por qué plataformas digitales de acción cultural?

El espejo de Egipto: el lugar de Google

Esencialmente creemos que Internet ha permitido la emergencia de un nuevo tipo de medio cuyo objeto no es la producción de contenidos sino poner a disposición del público una plataforma de expresión pública basadas en vender la atención que, con tal empuje, logran captar.
Para el usuario es un micro medio - un blog como este, por caso - destinado a públicos muy específicos y segmentados.
Para las empresas - Google, Facebook, Linkedin, etcétera - la oportunidad de desarrollar mercados de la llamada economía de la atención que explotan no solo la publicidad sino una idea todavía mas refinada: el marketing digital.
Esto es posible en virtud de la rápida ampliación de públicos por un lado y la permanente reducción de costos - tanto en soft como en hard - por el otro.
El artículo que comentamos pone en discusión la validez de este modelo en términos de sustentabilidad cultural:  "Las masas creativas se conectan, crean y trabajan, mientras que Google, Facebook y Amazon cobran el dinero".
Subyace la idea de que las grandes firmas de Internet disfrutan de los beneficios económicos de un talento creativo que no pagan.
Curiosamente es el mismo argumento con que algunas telefónicas e incluso algunos cable-operadores se quejan de que son ellos quienes hacen las inversiones en infraestructura de red que hace posible el negocio de los gigantes de Internet.
Es que el valor de la red esta formado por la infraestructura de red, las plataformas y aplicativos que hacen de la red un medio atractivo y el talento de los usuarios para desarrollar nuevos hábitos. Es un negocio de tres patas y no de dos ni de una.
En este sentido el artículo acierta: son los usuarios la única pata no remunerada del negocio salvo por el hecho incontrastable de que disfrutan de servicios, contenidos e información impensables en la era analógica.
Y aquí conviene hacer una distinción previa entre tres conceptos que estando emparentados no son lo mismo: cultura, arte y entretenimiento.
La cultura es - debates sobre su definición aparte - la argamasa básica que permite la existencia de lo humano mismo. Toda sociedad humana tiene cultura en el sentido más amplio del termino y aun más: la cultura esta en la base misma de su convivencia y sustentabilidad.
Y cuando se producen desajustes tales que ponen en riesgo la continuidad y sentido de esa sociedad la cultura cambia precisamente en términos de garantizar la sustentabilidad de la misma.
Pasa de la recolección y la caza a la agricultura, inventa nuevas formas de energía y avanza a la producción industrial o amplia a tal extremo sus conocimientos y técnicas que desata una era donde el principal valor económico migra hacia economías de la inteligencia y la información.
Es decir: toda cultura es sustentable en si y cuando deja de ser así, cambia (lo mas frecuente) o desaparece.
El arte es el procesamiento y la expresión estética de esas experiencias, sus logros y sus contradicciones. Y, vale la pena aclararlo, también el arte se ve modificado por la tecnología: baste recordar el impacto que la fotografía significo para las artes plásticas o la propia Internet para la música.
El entretenimiento; y el espectáculo, su pariente bullanguero; son simples modos de pasar el tiempo que cuando se pretenden arte caen en el mas ramplón mal gusto; en la fórmula de Umberto Eco.
El arte y sus instituciones típicas - museos, galerías, bibliotecas y todo tipo de espacios patrimoniales - esta ensayando las mas diversas vías de explotar Internet incluso para fondearse. Ideame, y otras plataformas de fondeo masivo, son claro ejemplo de ellas.
¿Y que pasa con el entretenimiento? Desde la emergencia de la sociedad industrial está sujeto a las leyes del mercado y no vamos a repetir a esta altura los debates que al respecto ha propuesto la escuela de Frankfurt.
El entretenimiento es entonces un ecosistema muy diferente al de la cultura y el arte; depende de complejas operaciones de marketing, control de acceso a los canales de distribución, explotación del trabajo de los creadores, concentración de públicos y las mas diversas infamias que queramos achacarle a los mercados. Pero no desde Internet sino desde su comercialización como una mercancía mas.
Ya no estamos hablando del juglar del medioevo ni de los payadores de nuestra América sino de un "star system" manipulado por grandes capitales, aprovechado para vender desde jabones hasta autos a un publico que, la mas de las veces, entiende muy bien la diferencia entre espectáculo televisivo - por nombrar su medio emblemático - y arte.
La industria cultural se alimenta, alimenta y expresa tanto a la cultura, como al arte y al entretenimiento. Y para ello construyo un sistema de financiamiento que va desde el aporte del público, la publicidad y los dineros públicos. O acaso podría nuestro cine - el mas artístico así como las otras cinematografías - competir con Hollywood sin el aporte de créditos blandos, subsidios y cuotas de pantalla provistos por nuestros estados.
El verdadero desafío de nuestras industrias culturales - también en la era digital- es disputar la atención de públicos sometidos a las presiones de los grandes jugadores de la industria del entretenimiento.
El tango argentino es un buen ejemplo de esto ya que siendo una expresión cultural autentica es también arte y, por supuesto, entretenimiento que a punto estuvo de ser borrado por la industria global del entretenimiento en los años sesenta y setenta del siglo veinte. Y sin embargo logro sobreponerse.
En ese renacer tanguero influyeron en primer lugar los propios creativos del genero: músicos, interpretes, bailarines, difusores, etcétera. Pero también algún sector de la industria del entretenimiento que vio en el arte tanguero una oportunidad. Y, por ultimo, el Estado que tibiamente comenzó a impulsarlo.
La pregunta entonces no es por la sustentabilidad cultural que, ya lo dijimos, existe per se sino por la sustentabilidad del arte y el entretenimiento en general y especialmente en las plataformas digitales.
La respuesta esta en la convergencia del público que ha de seguir siendo el juez de ultima instancia tanto del arte tanto como del entretenimiento, de la industria cultural que habrá de seguir explorando las oportunidades - y amenazas - que las nuevas tecnologías le proponen y de nuestros estados que deberán seguir aportando fondos públicos para el desarrollo de nuestros mercados de arte y entretenimiento.
Cierto es que los aportes estatales debieran tender a optimizar su impacto frente a mercados cada día mas concentrados y hacerlo en, por lo menos, dos dimensiones:
1) formar productores y gestores culturales capaces de ampliar la participación de nuestros creadores en los mercados globales y
2) trabajar fuertemente en la formación de públicos un poco mas exigentes cada día
Ambos aspectos serán claves para evitar que los mercados concentrados de entretenimiento monopolicen la producción, circulación y consumo de valor simbólico dejando a nuestros artistas - en sentido amplio - sin trabajo.
Y sobre todo para evitar que uniformicen la experiencia humana trasegando espectáculos ilusorios sin hondura cultural alguna. Pero esto tiene que ver con las plataformas digitales pero también, y sobretodo, con la mercantilización de la experiencia humana y esa es otra discusión.
Una a la que ya nos hemos referido a propósito, entre otros hechos, de la llamada primavera árabe y el lugar de los medios globales, digitales o no.

Conflictos intra locales e inter globales siempre los hubo, baste recordar las guerras - extremo conflictivo - de los últimos cien años.
Pero habrá que sumar a estos - hasta hoy menos dramáticos que los de la modernidad - los conflictos propios de todas las convergencias posibles.
Hay bloque geográficos (América, Europa, Asia, etc.) comerciales (Asean, Mercosur, Nafta) lingüísticos (Hispanoamérica) culturales (Iberoamérica) e incluso alianzas de seguridad específicas frente a fenómenos delictivos globales como el lavado de dinero, la trata de personas o el narcotráfico.
Se trata de las mas diversas yuxtaposiciones de los diferentes modelos - y necesidades - de convergencia.
Las culturas nacionales y sus organizaciones (gubernamentales, públicas y privadas) tienen para la construcción de sus márgenes de autonomía un recurso privilegiado: promover el acceso de sus poblaciones a los sistemas globales de significación tanto en términos de consumo pero sobretodo de producción cultural.
Combinando los aspectos duros de la ecuación (costos de transacción, aranceles aduaneros, tasas de interés, etcétera) con componentes simbólicos de largo plazo. Esto supone políticas culturales más públicas que gubernamentales descartando todo intento de partidización.
Lo contrario supone correr el riesgo de quedar entrampados en la imagen que el espejo egipcio le devolvió al régimen de Mubarak: el masivo rechazo de las clases medias urbanas globalizadas a todo intento por salvar su continuidad; incluso los formulados por el presidente de los Estados Unidos.

Porque, en definitiva, la sustentabilidad cultural habla más de los pueblos y sus símbolos que de los ecosistemas artísticos. Y en ese terreno las plataformas digitales son una herramienta demasiado poderosa como para analizarlas sólo desde los mercados de arte y entretenimiento.

Artículos relacionados:

La acción cultural no debe pedir permiso

Los organigramas culturales atrasan

Geocultura digital: apuntes para inculturar la red

27 marzo, 2014

Patrimonio cultural y nuevas tecnologías: algunos cruces posibles


Sería largo enumerar a todos los ponentes de modo que los remitimos al primer enlace de esta nota donde figura el programa completo. Sí es necesario destacar la ponencia del Lic. Mario Naranjo del Programa de Patrimonio Cultural del Ministerio de Economía por la experiencia en sí y por la amplia documentación que la acompañaba.
Allí expusimos parte de las conclusiones de una investigación sobre la que trabajamos en la Universidad de Avellaneda: Plataformas Digitales para la AcciónCultural: una taxonomía posible
Lo primero que debemos decir es que resulta muy interesante ver el intercambio entre las fuerzas armadas y el mundo de la gestión cultural: tanto hacia el interior de los muchos museos y salas patrimoniales que dependen de los cuerpos militares como en su relación con otros organismos culturales de la Argentina ya sean nacionales, provinciales o municipales. Un campo de acción cultural impensable en otros momentos de nuestra historia.
Un intercambio que seguramente no estará exento de conflictos y debates entre lógicas tan diversas, pero que definitivamente es imprescindible para el desarrollo de nuestra democracia.
De las múltiples y muy interesantes ponencias producidas por los panelistas destacamos cuatro ideas que fueron un buen punto de partida para nuestra exposición:

# múltiples públicos, múltiples exigencias
# re elaboramos la misión y función de los museos en periodos menores a cinco años
# en cada esquina de nuestra ciudad hay un libro de anécdotas e historias
# bases de datos: para los inventarios / para la catalogación / para el mapeo de servicios

Desafíos de actualización tanto de miradas como de herramientas sobre el patrimonio cultural y las maneras de resguardarlo, ponerlo en valor y a disposición del público. Desafíos, debates y nuevas miradas que no son, naturalmente, una preocupación exclusiva u original de nuestro país sino más bien una tendencia mundial.
Basta leer la nota sobre el proyecto europeo para personalizar el recorrida de museos mediante tecnologías multimedia para teléfonos inteligentes para ver hasta que punto pueden los nuevos medios modificar el uso del patrimonio cultural. 
Todo esto en el marco de la llamada revolución de la fibra óptica que empuja la convergencia tecnológica o quíntuple play: la trasmisión de telefonía, internet, televisión, telefonía celular y domótica a través de un mismo cable. 
Veamos una rápida clasificación de las herramientas disponibles:
- plataformas para la creación y difusión de contenidos
- plataformas para la construcción de públicos
- plataformas para la gestión de financiamiento
- plataformas transaccionales
- servicios varios que permiten reducir costos operativos
En sucesivas notas iremos revisando cada una de las alternativas posibles; digamos, por ahora, que sorprende la poca difusión y uso que algunas de estas herramientas tienen en el mundo de la acción cultural.
En la Jornada llamábamos la atención sobre el hecho de que muy pocos gestores culturales utilizan una herramienta como skype que permite conectividad a muy bajo costo o totalmente gratis entre los usuarios. O la poca planificación de contenidos y formatos en las tareas de difusión o, mejor aún, en el desafío de crear comunidades alrededor de las instituciones patrimoniales.
En general las instituciones del patrimonio cultural siguen utilizando páginas web sólo pensadas para las computadoras de escritorio y sin optimizar para otros equipos de acceso cuando, en realidad, los números de Internet en nuestro país sugieren otros caminos. Veamos algunas estadísticas tomadas tanto de fuentes públicas como privadas.

- la penetración de Internet en la Argentina alcanza al 67% de la población con un total de 31 millones de usuarios; de los cuales el 24% de la población, es decir 10 millones de usuarios lo hacen a través de teléfonos inteligentes o smartphones.

- la Argentina con un 67% de penetración de Internet en la población es el país de América Latina con un uso más intensivo de esta herramienta. Nos siguen Chile con un 58% y Uruguay y Colombia, ambos con un 56%. Los restantes países de la región están por debajo del 44%. Brasil, nuestro principal vecino y socio en el Mercosur, tiene un 39% de penetración

- el 91% de los usuarios de Internet en la Argentina utilizan las redes sociales. Esto es unas 28.210.00 personas

- el 67% de los usuarios de Internet en la Argentina acceden a blogs. Esto es unas 20.770.000 personas.

- el 30% de los usuarios de Internet en la Argentina utilizan la red con fines educativos. Esto es unas 9.300.000 personas

- los argentinos realizamos 2.3 mil millones de búsquedas por mes; un 49% más por personas que el promedio global. El 20% de esas búsquedas se hace desde un teléfono celular.

- en la Argentina hay 12 millones de consumidores mensuales de videos en Youtube. El 25% de ellos desde un celular

Como se ve los números muestran que aquello de “múltiples públicos, múltiples exigencias” se da también en la red. Los accesos son desde equipos diferentes y si abriéramos este dato considerando los sistemas operativos usados o la velocidad de conexión veríamos que no podemos seguir haciendo una difusión masiva cual si todo nuestro público fuera homogéneo. Necesitamos segmentar, estudiar más las conductas y posibilidades de acceso de nuestros posibles visitantes; responder a sus múltiples exigencias.
Los museos y otras instituciones patrimoniales necesitan repensarse, como se dijo en las jornadas, en períodos cada vez más cortos y a ritmos cada vez más vertiginosos.
Esto requiere, naturalmente, de nuevas fuentes de financiamiento y, sobe todo, de un conocimiento más profundo de nuestros públicos. Tres herramientas, entre las muchas posibles, para ayudarnos en estas tareas:
- GPS CULTURAL: es un mapa digital de fuentes de financiamiento tanto públicas como privadas.

- IDEAME: una plataforma digital de crowfunding – financiamiento masivo - con más de 100.000 usuarios, más de 400 proyectos financiados por un valor superior a los 2 millones de dólares a noviembre del año pasado. Permite presentar proyectos específicos a un público dispuesto a donar dinero a cambio de recompensas de todo tipo.

- GOOGLE ADWORDS: la plataforma de marketing digital de Google permite segmentar al público a partir de las búsquedas que realiza. Tiene un formato pago donde los costos son bastante menores que en una campaña tradicional y con mejores resultados y un módulo gratuito para organizaciones sin finas de lucro.

Otro de los participantes de la Jornada proponía este desafío: en cada esquina de nuestra ciudad hay un libro de anécdotas e historias. Cierto es que la ciudad de Concepción del Uruguay tiene una historia muy rica con una gran incidencia en la historia regional y nacional. Pero con matices esto puede decirse de cualquiera de nuestras ciudades e, incluso, de muchas de nuestras pequeñas localidades. ¿Qué aporte puede hacerse desde las nuevas tecnologías a esta dimensión del patrimonio cultural?
El “quick response code” o código QR permite incluir importantes cantidades de información en un espacio muy pequeño de modo que leídos desde un teléfono celular o una tableta las personas puedan leer ese “libro de anécdotas e historias” que hay en las esquinas y muros de nuestras ciudades. Un ejemplo expuesto en la nota de wikipdia que acabamos de citar es el Cementerio Israelita de La Paz en Uruguay. 
Se trata de estructurar los contenidos de esas “cada esquina”, digitalizarlos, ponerlos en la red y redirigir mediante el código QR.
Vimos una sencilla calificación de las diversas plataformas digitales disponibles, citamos algunos datos sobre Internet en la Argentina y recorrimos algunas de las soluciones tecnológicas disponibles. Sumemos a esto la idea – tomada de una nota de dosdoce.com – de que con el público debemos interactuar antes (fase de descubrimiento); durante (fase de la experiencia directa) y después (fase de compartir la experiencia) tendremos un mapa completo de los múltiples cruces posibles entre nuevas tecnologías y patrimonio cultural. 
En esta breve nota de tres páginas hemos citado más de quince enlaces a la red. Cada una de esas notas contienen un número similar de enlaces y así sucesivamente. Esa es la estructura de la red.

Un gigantesco mapa conceptual que se despliega a partir de breves textos e imágenes (fijas o móviles) hiper enlazados digitalmente ¿Por qué no pensar el patrimonio cultural con la misma lógica conceptual? Donde cada pieza, cada obra, cada instalación es una maravillosa puerta hacia la aventura humana. Utilizando adecuadamente las nuevas tecnologías es totalmente posible y, además, con costos tan bajos que tienden a cero y pueden, incluso, sumar financiamiento. Ese es el desafío.

28 noviembre, 2013

Plataformas digitales y libertad creadora

En este caso Youtube pero podría ser cualquiera otra de las plataformas que millones de usuarios de internet usan a diario para crear y difundir contenidos en la red ¿Cual es el limite entre lo publico y lo privado? O ¿entre la censura y el buen gusto?
Una nota hecha por Infobae a Abbi Tatton, jefa de comunicación global de YouTube facilita algunas claves:
- "... YouTube no es algo que uno consume, sino algo de lo que uno participa. Por eso existen cosas como parodias, videos en respuestas de otros, remixes. Una canción como el Gangnam Style tiene 1. 8 billones de reproducciones,  pero los videos de gente cantándola o imitando el video suman 3 billones, y es igual de importante"
- "... porque no producimos contenidos, pero Spike Jonze, que es un director al que todos admirábamos, se encargó del show y lo hizo con total libertad.  Y lo que logró fue hacer algo impredecible y diferente tal como lo es YouTube, reflejando cómo la idea de lo que es un video musical ha cambiado en los últimos años"
- "... Macklemore y Ryan Lewis, un grupo de rap que se hizo conocido este año gracias a un video que apenas costó  5 mil dólares y ese bajo presupuesto no fue un obstáculo para convertirse en un fenómeno"
- "... una muestra de la televisión trabajando en conjunto con las nuevas plataformas, sin pensar que una tiene que eliminar la otra. Esto parte de la idea de que uno puede alcanzar un tipo de audiencia extra que de otra manera no podría"
-  "La libertad de expresión es crucial para nosotros y es crucial en Internet  Y cuando hablamos de conflictos, de protestas, son eventos que tal vez de otra manera no podrían ser vistos y que los canales de noticias, por diferentes motivos, podrían no estar cubriendo. Este hecho, que alguien que no tenga una acreditación de prensa pueda compartir las noticias, es algo de lo que estamos absolutamente orgullosos. De todas formas, esto no significa que el periodismo como lo conocemos no tenga sentido, sino que ahora la tarea es más compleja, hay más herramientas"
En Apocalípticos o Integrados Umberto Eco sostenía hace ya mucho tiempo que cualquier aumento en la circulación de ideas, aun aquellos que tuvieran una intención manipuladora, terminaba produciendo una ampliación de la libertad y la cultura humana. 
Con las plataformas digitales simplemente esta ocurriendo esa ampliación. Ni el estado ni los mercados mas concentrados han logrado limitar esta tan humana pulsión por la libertad creadora.
Cierto es que las grandes empresas de Internet - google por caso - se han visto envueltas en profundos debates por sus acuerdos y conflictos con algunos gobiernos particularmente amantes del control y la censura.
Cierto es también que las empresas tienen un ojo puesto en la libertad de expresión constitutiva de su núcleo de negocios y otro en sus balances. O dicho como pregunta ¿Hasta donde están las empresas de Internet dispuestas a poner en riesgo sus utilidades por defender la libertad de expresar y crear? 
No hay respuesta única a esta pregunta salvo la certeza de que en la era analógica ninguna de las grandes centrales de información tenían esta duda: simplemente privilegiaban sus balances.
Y esto que vale para la libertad de prensa también para la creación artística o la difusión de valores, derechos y particularismos culturales de todo tipo.
Los medios heredados de la era analógica están siendo fuertemente condicionados por esos impulsos que vienen de la participación de las personas a partir de las facilidades - incluso a nivel de costos de producción - que las plataformas digitales nos están brindando. 
Parafraseando a McLuhan: las plataformas digitales son el mensaje.

Notas Relacionadas:
¿Por qué plataformas digitales de acción cultural?

El espejo de Egipto: el lugar de google

04 junio, 2013

Educación a distancia o educación digital e interactiva


Un artículo del suplemento económico del diario Clarín de Buenos Aires hace un análisis del escaso desarrollo que tiene entre nosotros la “educación a distancia”. Se dice allí:
"Con el desarrollo de las tecnologías de comunicación, la educación “a distancia” creció en oferta y en modalidades. Sin embargo, según los resultados de un relevamiento reciente de Universia y Trabajando.com, sólo el 22% de los universitarios argentinos cursó alguna carrera en este formato"
Se analiza la existencia de un proceso educativo cuya característica central es "la distancia" entre profesor y alumno la cual resulta "mediada" por la tecnología.
La pregunta es si esta característica central no es más una disquisición del siglo XX que una realidad de nuestro siglo.
Efectivamente, las TICs han cambiado los fundamentos mismos de la civilización humana: el tiempo, el espacio y el conocimiento han resultado "revueltos" por la revolución de internet.
¿Cuanta "distancia" hay en un aula de 300 alumnos con un profesor que dicta una clase magistral? ¿Es acaso menor que la "distancia" entre una docente y su alumno que se comunican diariamente a través de sus computadoras?
La contra cara de esto es la idea de un estudiante que "aprende" sólo mediante procesos de búsqueda, lectura y comprensión realizado desde su computadora. Esto podría llamarse auto formación o, en el mejor de los casos, investigación para el caso de que estemos frente a un investigador previamente formado en esa tarea.
De tal manera podríamos preguntarnos si la pregunta más adecuada no es por el nivel de "interacción" entre docente y estudiante. Donde la "distancia" no es más que una convención atada a los modos de movilidad de los cuerpos propios de la modernidad.
¿No es mejor acaso un video chat entre docente y estudiante que una clase de 300 alumnos donde no hay ninguna posibilidad física de que el docente responda una pregunta por persona? Desde ese lugar la "distancia" es irrelevante.
Si partimos de este supuesto cambian radicalmente las variables de análisis del problema.
1- En primer lugar habría que analizar el ratio entre equipo docente y cantidad de estudiantes en términos de posibilidades concretas de personalizar la atención.
2- En segundo lugar aquello que alguna vez definimos como "capital telematico" tanto del docente como del estudiante. Aquí las disponibilidades al nivel de la locación de unos y otros adquiere una relevancia superior a la distancia.
3- Por último la "pertinencia" de los contenidos que circulan en el proceso de aprendizaje tanto en términos de expectativas y necesidades del estudiante cuanto en términos de actualización del conocimiento del docente.
Si estamos en lo correcto habría que empezar a definir el tema como educación digital e interactiva donde, quizás, el principal desafío sea lograr del estudiante el desarrollo de sus capacidades de auto aprendizaje.
Esto último, debe quedar claro, es lugar de llegada y no de partida: una habilidad muy valiosa que el propio proceso de educación digital interactiva debiera lograr.
Cierto es que algunas prácticas de educación a distancia han sido pensadas como una suerte de masificación del acto pedagógico; una industrialización del conocimiento que, como un fordismo tardío, pretende dar un curso a cada habitante a condición de que todos quieran el mismo curso.
Pero eso es una práctica y no una condición del modelo. En realidad la educación digital e interactiva tiene mejores condiciones de producción personalizada para muchas personas que ningún sistema previo.
Pero que tenga las condiciones técnicas de producción ideales para hacerlo no significa que lo este haciendo. Falta todavía mucho por recorrer en materia de formación docente y de entrenamiento de los estudiantes.

23 abril, 2013

Cambios y permanencias en el mercado del libro


publicada por el suplemento económico del diario Clarín de Buenos Aires. Se dan allí algunos datos que conviene tener presente para pensar este sector de la actividad cultural:
  • La venta de libros digitales se está acelerando año a año y mes a mes. Según el ISBN en cita de la Cámara Argentina del Libro el registro de E-books ya representa un 17% del total.
  • La producción de libros en papel cayó un 8% durante el 2012 aunque según las fuentes consultadas esto se debería más a la propia economía del sector que a la competencia del libro digital.
  • En el primer trimestre de 2013, las exportaciones de libros cayeron un 36% en valores y un 39% en cantidades. Las importaciones, casi el doble: en valores, 57% y en cantidades, 76%.
  • Los datos finales del 2013 podrían mejorar debido a la compra de libros para las escuelas públicas por parte del estado nacional: unos 317 millones de pesos distribuidos en 77 editoriales.
  • En nuestro país hay 560 editoriales; 400 de ellas pequeñas y medianas y agrupadas en la Cámara Argentina del Libro; el resto, las más grandes del mercado, se agrupan en la Cámara Argentina de Publicaciones.
  • En la Argentina – como en el resto del mundo – la multiplicación de las editoriales tiene que ver con las llamadas editoriales de nicho. Se ocupan de temáticas muy específicas y con tiradas que no interesan a los grandes jugadores del mercado.
  • El sector más amenazado por el crecimiento de la edición digital son las librerías ya que el negocio electrónico favorece la intermediación. En la Argentina hay una librería cada 15000 habitantes y en Buenos Aires el doble.
  • Las librerías, para sobrevivir, deberán mejorar su rol de “curadoras” del mercado del libro y convertirse en verdaderos espacios culturales.
  • Los libros infantiles representan el 15% del mercado, la ciencias sociales el 17% y la “literatura” el 26%.
  • Los dispositivos de lectura de los libros digitales no han crecido, en nuestro mercado, tanto como se esperaba. Así y todo en el 2012 se vendieron 434000 tabletas y se estima unas 650000 para este año. Los lectores electrónicos (e-readers) no hay una oferta sistemática debido – sostiene la nota – a trabas burocráticas. Una empresa dedicada a su importación dice haber vendido unas 10000 unidades en 2011.

En una nota titulada “Librosdigitales: nuevo cacharro cultural” ya nos habíamos ocupado del tema del libro electrónico en sí y sosteníamos: Para la gestión cultural la edición digital es una oportunidad inmensa desde todo punto de vista. Pero también un desafío: no se trata de ofrecer texto en una pantalla sino de crear contenidos digitales para un público que también habrá que ayudar a construir.
Ese público se está construyendo a juzgar por el avance de la tablet como aparato de acceso a la web. Una materia que parece estar sin resolver todavía es el lugar de las librerías independientes dentro de este mercado. Es interesante la idea de ampliar el campo de las librerías hasta convertirlas en verdaderos centros de difusión cultural pero es por ahora sólo eso: una idea interesante.

05 marzo, 2013

Recorriendo redes en clave cultural al 5 de marzo de 2013


La creatividad es cosa seria
La administración y la gestión cultural sin creatividad son meros discursos burocráticos alejados del sentido más profundo de la cultura.
Pero creatividad es algo más que tener cada tanto una idea brillante. Supone métodos de trabajo – de investigación y entrenamiento creativo – así como la capacidad de plasmar lo creado.
Con este sentido queremos hoy recomendar dos sitios que siempre nos han resultado interesantes. El primero de ellos es Neuronilla
Un sitio muy documentado y con un apartado dedicado a recopilar las diferentes técnicas de movilización creativa que es siempre un pequeño manual a la mano. 
Editan un boletín digital que no abusa ni invade con spam o noticias sin relevancia. En su última edición, por caso, difunden una nota con el sicólogo social Daniel Gilbert que no tiene desperdicio; vale la pena leerlo. 
Es la Economía Creativa es un blog editado por Gerardo Neugovsen y enfocado al mundo de las llamadas industrias creativas: un concepto donde economía, arte y cultura conviven muy bien.

Otros Recorridos:

Se que en el mundillo de la gestión cultural el término negocio cae mal. Cuando leas este artículo (sintetico y bien escrito) lee proyecto cultural donde dice negocio y todos contentos. Lo cierto es que hoy es impensable un cualquier acción cultural que prescinda de las redes sociales.

Seguimos llamando la atención sobre esta forma de financiamiento de proyectos culturales que vale la pena estudiar a fondo porque es muy prometedor pero no tan sencillo.

Así suelen decir los docentes en cuanta reunión de evaluación académica se realiza por estos lares. Pues bien, la OEI ha creado un programa para trabajar sobre el tema. Todo docente de secundaria debiera darse una vuelta.

Una iniciativa de política cultural destinada a promover el consumo de arte por parte de los trabajadores brasileños ubicados por debajo de determinados niveles salariales. Citamos la noticias desde un blog que, de paso, vale la pena recorrer.


Dicen los diarios:


Abriendo Archivos:



25 febrero, 2013

Andina Link 2013 - Cartagena, Colombia: un encuentro de tecnologías

Andina Link es un encuentro global de tecnología que se realiza por estos días en la ciudad de Cartagena de Indias en la hermana república de Colombia. Así se presenta a sí misma:

"Desde 1995 ANDINA LINK es la Feria que ofrece espacios comerciales y de negocios, respondiendo a la necesidad de modernización y desarrollo de plataformas tecnológicas para proveedores de servicios de televisión y telecomunicaciones de la región, afrontando los constantes cambios de apertura comercial y transformación digital."

Comisionado por la Universidad Nacional de Lanús y en mi carácter de docente de Nuevas Tecnologías de la Licenciatura en Logística me tocará este martes, miércoles y jueves asistir al seminario de actualización tecnológica
La evolución de las nuevas tecnologías refieren siempre al par soporté físico, usos sociales de la información.
Así la misma Internet que apenas balbuceaba en los ámbitos académicos y militares se convirtió en una revolución cultural tan pronto fue abierta al uso social en 1994.
Esto plantea un permanente desafío a la estructura física de la transmisión: una mayor demanda social empuja a la inversión en soporte físico y una mayor disponibilidad física lleva a los proveedores a incentivar nuevos usos. Un ejemplo claro: Youtube.
Cuando la Internet social nació la mayor preocupación de los diseñadores web estaba en como reducir el "peso" de las imágenes a fin de que las páginas cargaran más o menos rápido. A nivel masivo, nadie se planteaba siquiera la posibilidad de trasmitir video.
¿Es posible imaginar hoy la red sin video?
El seminario al que asistiremos estos días esta básicamente dedicado a la arquitectura de la red de cable. A las diferentes topologías posibles y a los mejores standares tecnológicos.
¿Cómo es que empezamos hablando de Internet y terminamos hablando de cable? Convergencia, dicen algunos, es el nombre de las nuevas tecnologías. 
De hecho otra de las actividades del encuentro es el Foro Internacional de la Convergencia, los Contenidos y Nuevos Negocios.
Trataremos de averiguar más sobre esto en los próximos tres días e ir cubriéndolo desde nuestro blog. 

Notas Relacionadas:






13 febrero, 2013

Recorriendo redes en clave cultural al 13 de febrero


¿Cuál es tu plataforma preferida de Internet?
Cuando hablamos de plataformas digitales nos referimos a una determinada solución o conjunto de soluciones informáticas que te permiten operar en la red. Algunos aspectos tienen que ver con el hardware: si la vieja PC de escritorio, una notebook, la tablet o el smartfone o, incluso, una combinación de más de aparato de conexión.
Luego viene el software, propietario o libre, en fin, las opciones aquí parecen reducirse a Microsoft, Linux u Mac.
Por debajo de esto se está desarrollando una verdadera guerra entre varios gigantes por atraer la atención de los usuarios. Guerra que podríamos enmarcar en lo que algunos autores han llamado la economía de la atención.
Una pequeña sintesis de esta guerra puede leerse en una nota de LaNación de Buenos Aires titulada Apple vs. Google vs. Facebook vs. Amazon. 
Barrapunto un portal especializado en temas de Internet informa sobre elproyecto webkit basado en html5 y otras aplicaciones que pertmitiría una interacción total entre las diferentes plataformas. En la mirada de este portal para especialistas Google está muy adelantado respecto de sus seguidores.
También el portal Baquia.com se hace eco de la emergencia del html5 en una nota titulada ¿Apps nativas o HTML5? 
¿Por qué el mundo de la cultura debiera prestar atención a estos debates entre tecnólogos y gerentes de marketing de las grandes compañías? Una explicación más que suficiente este título de Baquia.com: Lanube abre nuevos negocios a la industria de contenidos audiovisuales

Patrimonio Cultural – CICOP Argentina
Vale la pena recorrer el sitio de esta organización no gubernamental ocupada en “la defensa, protección, difusión, conservación, rescate y puesta en valor del patrimonio cultural. Entiende que los bienes tanto materiales como inmateriales son únicos e irremplazables, cualquiera sea la región o la cultura a que pertenezcan. Nació y habita actualmente en un ámbito de enorme valor histórico: La Manzana de las Luces, en Buenos Aires.”
Particularmente interesantes son las ponencias al seminario “Centros históricos –centralidades urbanas” realizado en 2010. 

Hablando de museos y patrimonio ¿Conocés la Fundación Pajcha de Salta?
La Fundación Pajcha está ubicada en la ciudad de Salta (Argentina). Tiene una importantísima colección de arte originario del mundo andino, desde los hermanos mapuches hasta el incario. También mucha imaginería desde pesebres y ángeles arcabuceros de los tiempos coloniales hasta imágenes del Gauchito Gil. Tuve oportunidad de recorrerla físicamente hace dos o tres años y se trata de una experiencia increíble. El sitio es más estético que funcional pero acerca bastante a un contenido que vale la pena conocer.


El arte como utilidad de cambio socialEl título se corresponde a un post que me llegó a través de la red Linkedin. Corresponde a Factoriarte un colectivo que se define como una “empresa joven” dedicada al mundo de la cultura y el arte. Estamos poco acostumbrados a pensar la problemática social desde el mundo de la empresa; más bien lo consideramos desde la sociedad civil o desde la política. Pero está bueno que abramos los oídos a otros discursos.

Panal de Ideas: otra plataforma de financiamiento colectivo
Panalde Ideas se presenta a sí misma como “la primera comunidad de financiamiento colectivo totalmente independiente y libre de comisiones. Creemos en un nuevo modelo donde la colaboración y el esfuerzo dan origen a una nueva camada de creativos. La autogestión es posible.” Se puede, desde esta plataforma, buscar financiamiento para proyectos artísticos y culturales. Sugerimos empezar por la sección entrevistas de su blog para ver cómo funciona. 

Enseñar con nuevas tecnologías
Aula Blog es una bitácora dedicada a recopilar y explicar el uso de diversas herramientas tecnológicas en el proceso educativo. En una de sus entradas se pregunta ¿Qué hace un educador digital? Y responde: "Promover la Innovación. Generar ideas. Desarrollar competencias. Facilitar el acceso a las TIC. Diseñar contenidos digitales educativos. Promover la seguridad en la Red. Trasmedial. Interactivo. Promueve el trabajo colaborativo. Disponibilida + mobile"


Notas Relacionadas:


07 febrero, 2013

¿Por qué plataformas digitales de acción cultural?


En una nota anterior informábamos que la Universidad de Avellaneda seleccionó un proyecto de investigación de cuya autoria hemos participado. Aquí publicamos el planteamiento del problema, sus antecedentes y la justificación.

El uso de las tecnologías digitales atraviesa, modificándolos, todos los campos de la experiencia humana y la acción cultural no es ajena a tales cambios. Antes bien, a las llamadas Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación se las ha asociado con profundas transformaciones en los modos mismos de percibir el campo de la cultura cualquiera sea la definición con que se lo aborde.
Sin embargo no hay, hasta donde se puede constatar, una taxonomía de las prácticas digitales que se imbrican con el mundo de la acción cultural.
Sitios, portales, blogs, redes sociales, grupos de discusión y toda suerte de combinación posible coexisten en los mundos virtuales sin solución de continuidad ni jerarquía. Coexisten, además, artefactos de acceso y producción de contenidos en red de las más diversas características: computadoras de escritorio, computadoras portátiles, teléfonos inteligentes, tablets, etcétera. Y por lo menos tres grandes familias de sistemas operativos: windows, linux y mac para citarlos por sus nombres más conocidos.
Cada sistema operativo despliega, además, las más variadas aplicaciones – programas específicos – muchas veces incompatibles entre sí.
También la conectividad misma a la red es heterogénea: desde el cable telefónico hasta las modalidades de tercera y cuarta generación (3G y 4G) proveen capacidades muy desiguales de transmisión y recepción de información.
Si bien es cierto que esta enorme disponibilidad tecnológica es revolucionaria en sí misma y favorece la más amplia libertad expresiva – inédita en la historia humana – no menos cierto es que los públicos se concentran en torno a grandes proveedores de contenidos relegando a las iniciativas independientes a lugares marginales dentro de la red.
La “concentración empresarial a gran escala” ocurre también en el campo de la cultura y de las redes con serio riesgo para la supervivencia de un sin fin de actores culturales reclamando nuevos conocimientos de estos procesos (Albornoz, 2011).
Si a esto se suma que el campo mismo de la acción cultural lejos está de tener formatos precisos se comprende rápidamente la necesidad de precisar fenómenos y conceptos como paso ineludible hacia el establecimiento de paradigmas más sólidos a la hora de proyectar la presencia de la acción cultural en los espacios virtuales.
Sin un inventario razonado de las prácticas digitales de los actores culturales, sin indicadores ciertos de eficacia comunicacional, sin modelos ciertos de optimización de recursos y objetivos la concentración de públicos se convierte en una amenaza significativa a la democracia y diversidad cultural.
Resulta, entonces, pertinente preguntarse: ¿Puede la concentración de públicos atentar contra la natural y deseable diversidad cultural de nuestros pueblos? ¿Qué condiciones favorecen la permanencia o la desaparición de los actores culturales en la red? ¿Es posible catalogar las diferentes prácticas culturales atendiendo a sus condiciones de visibilidad y sustentabilidad? ¿Qué tipo de intervenciones se pueden realizar desde el campo educativo para promover, también en la red, la más amplia interculturalidad? ¿Cuáles acciones son capaces de promover un amplio desarrollo de la ciudadanía cultural desde la red y cuáles resultan contraproducentes?

Mucho se ha escrito y dicho sobre el impacto cultural de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación. Y sobre la ontología misma de la red.
Desde el concepto de “Sociedad Red” definido por Castells (2004) o la idea de un tránsito hacia un mundo “Digital” Negroponte (1995) hasta los estudios de público que diversas consultoras realizan y ponen a disposición del público periódicamente.
Nosotros partimos desde objetivos más acotados: relevar, inventariar y clasificar las diversas formas de acción cultural que se realizan en y desde la red; sus protagonistas, fines, alcances y condiciones de producción y sustentabilidad.
Desde ese punto de vista son claves los modelos de Jeremy Rifkin (2000). En “La era del acceso” este autor propone una mirada muy crítica sobre la comercialización de contenidos culturales que describe como clave de un nuevo “capitalismo cultural”; y en “La tercera revolución industrial” describe un “poder lateral” asociado a una “era colaborativa”. Dos categorías de análisis que pretenden actualizar enfoques sobre fenómenos tecnológicos y culturales cuya centralidad es global.
También el Banco Inter – Americano de Desarrollo (Casacuberta, 2008) ha puesto la mirada sobre estos fenómenos en un informe titulado “Industrias Culturales basadas en Redes Distribuidas”. El mismo está orientado a promover modelos de negocios sustentables a partir de las llamadas “mejores prácticas” en el aprovechamiento de las TICs en las industrias culturales de Latinoamérica.
En el plano local un aporte especialmente relevante es la obra de Alejandro Piscitelli; en particular el último texto titulado “El proyecto Facebook y la Posuniversidad” (Piscitelli – Adaime – Binder, 2010) donde compila la experiencia de un conjunto de académicos volcados a analizar la incorporación del las TICs al proceso de aprendizaje; en el propone una serie de herramientas de análisis y clasificación cuya adaptabilidad al mundo de la acción cultural será parte de la investigación que estamos proponiendo.
Mundo, el de la gestión cultural, cuyos alcances y límites han sido tratados exhaustivamente por autores locales como Colombres, Olmos y Santillán Güemes (Cfr. Bibliografía) anclando diversas clasificaciones posibles cuya síntesis será parte de este trabajo.

Democracia y diversidad cultural están indisolublemente ligadas: una y otra se requieren mutuamente. En términos paradigmáticos ambas están consolidadas como derechos humanos fundamentales. Basta consultar los documentos de la UNESCO para verificarlo.
Pero ni la diversidad ni la democracia cultural son posibles sin plataformas materiales que las sustenten. O, dicho de otro modo, hay condiciones materiales concretas que condicionan el efectivo ejercicio de esos derechos humanos fundamentales.
En el caso que nos ocupa esa materialidad condiciona la proyección simbólica – continuidad y sentido – de todas y cada una de las culturas humanas y sus particularidades.
La visibilidad, la capacidad de expresión plena de la propia diferencia significativa y las posibilidades reales de intercambio y comunicación con otras culturas son parte indudable de esa materialidad. Una cultura que no puede proyectarse al mundo carece, materialmente hablando, de esos derechos.
En este orden de ideas hay una materialidad conformada por la infraestructura de red disponible para cada expresión cultural: hardware, software, conectividad, etcétera. Son los aspectos más visibles – y relevados – del fenómeno.
Pero hay también una materialidad que es clave para todas las demás: la capacidad de las personas para hacer un uso óptimo de sus disponibilidades cualesquiera ellas sean. Y que puede, en sus extremos, condicionar la eficacia de las herramientas disponibles, comprometiendo el ejercicio de aquellos derechos.
Estas son las competencias comunicacionales de las organizaciones que, en general, se conforman de un modo empírico y en base a procesos de prueba error. Procesos más bien aleatorios que aún cuando esquivaran el fracaso les insumirán a las organizaciones cuantiosos recursos de todo tipo tal que, frecuentemente, no logran superarlos.
Competencias comunicacionales que sumadas a la infraestructura de red disponible conformaran aquello que luego definiremos como capital telemático.
La taxonomía que pretendemos investigar permitirá construir las herramientas conceptuales necesarias para inventariar estas variables definiendo las fortalezas que las organizaciones pueden construir para aprovechar las oportunidades que las TICs les ofrecen y, simultáneamente, enfrentar las amenazas originadas en las tendencias a la concentración de audiencias ampliamente presentes en la red.
Una taxonomía como la propuesta puede brindar las herramientas para mapear el fenómeno en torno a focos de interés concretos construidos desde la acción cultural en la red y, sobretodo, producir modelos de proyección digital que acorten significativamente el proceso de aprendizaje organizacional.
Desde este punto de vista se trata de construir conocimiento académico fácilmente transferible a la comunidad: un abordaje conceptual que permita la construcción de guías para una óptima utilización de las plataformas digitales desde la acción cultural.

Entradas Relacionadas:
Bibliografía entre gestión y cultura


04 febrero, 2013

Recorriendo redes en clave cultural al 4 de febrero de 2013


¿Qué llega a tu casilla de correo electrónico? ¿Qué encontraste en Facebook o en Youtube? O mejor todavía ¿Que te recomendó ese amigo o amiga que tanto respetas? Tal vez una búsqueda te sorprendió con un resultado inesperado pero muy útil. 
De esos materiales esta hecha nuestra experiencia en la red pero rara vez la compartimos. 
Cada tanto vamos a poner en nuestro blog un resumen de esos retazos de red que, para nosotros, son lo mejor de la red. Por lo menos en términos de gestión y cultura.
Te invitamos a usar los comentarios de esta entrada para agregar los enlaces que vos estimes tan buenos o mejores que los que editamos nosotros. Una manera de ir calificando juntos el caos informativo que es Internet.
Los comentarios están moderados porque no aceptamos discriminación, insultos de cualquier tipo u opiniones sectarias de ningún tipo y color. No hacemos filtros ideológicos de modo que aceptáremos de buen grado todo aquello que no coincida con nuestro pensamiento si esta expresado con respeto.
Eso si, no somos justos ni imparciales de modo que entré tanta cosa también pondremos aquella producción propia con la que tengamos particular convicción. Gracias por participar.

¿Logística de la Cultura?
La economía de la cultura es, naturalmente, distinta de la economía clásica pero comparte muchos de sus elementos.
La cultura tiene en el símbolo su materia prima central con la que la elabora sus discursos artísticos, valorativos o de entretenimiento. Pero ponerlos a disposición del público supone procesos, transportes, organización y recursos. Logística en suma; sin embargo hay poco material referido a este aspecto de la Administración Cultural.
Paréntesis, logísticade la cultura es el sitio de una empresa española dedicada al tema que vale la pena conocer. La conocimos a través de facebook de modo que sólo podemos dar fe de su existencia y de que contestan los mensajes que uno les envía pero no conocemos su trayectoria.
Otro abordaje posible al mundo de la logística es la novela La Meta – Un proceso de mejora continua. Su autor es Eliyahu M. Goldratt, físico israelí dedicado al mundo de los negocios.
A simple vista cuesta considerar a un texto novelado sobre el "proceso de mejora continua" como parte del campo de la cultura. Pero en "LaMeta" su protagonista - un directivo corporativo atribulado personal y profesionalmente - dice cosas como estas:
"Cambiar la escala de valores de los indicadores, pasar de un mundo al otro, es, sin lugar a dudas, un cambio cultural." (Goldratt, 1984: 420)
"Pensándolo bien, mi campo, la administración de negocios, incluye tanto el comportamiento de los materiales como el de los seres humanos. Si se puede usar exactamente el mismo método para cada una de estas dos cosas, probablemente sea la base de las técnicas ..." (...) "... Son mucho más que técnicas. Deben ser un proceso de pensamiento." (Goldartt, 1984: 449).
"¿Qué estamos pidiendo? La habilidad para responder tres preguntas sencillas: ¿Qué cambiar?, ¿A qué cambiar? Y ¿Cómo causar el cambio? ( Goldratt, 1984: 475)
La polémica esta abierta desde siempre entre una mirada de la cultura cerrada en las bellas artes y una más abierta: cultura como estrategia de vida. Y no hay estrategia sin su correspondiente logística.

García Marquez y el periodismo
Mucho se discute en la Argentina, y en el mundo en general, el lugar del periodismo: gobiernos y empresas se acusan mutuamente de posiciones monopólicas o dominantes. Pero hay otras formas de pensar el periodismo o, más ampliamente, la narrativa de la realidad.
La fundación define su misión como: “Trabajar por la excelencia del periodismo y su contribución a los procesos de democracia y desarrollo de los países iberoamericanos y del Caribe, a través de talleres y seminarios de formación e intercambio entre periodistas, colaboración en redes y estímulos al desarrollo profesional.
El material disponible es mucho y muy bueno: cursos, seminarios, talleres, redes periodísticas, conversatorios y varios premios. Especialmente interesante es su nodo digital. Vale la pena recorrerlo. 

Narrativas en la red: la otra mirada
Internet permite desplegar narrativas que hasta no hace mucho estaban reservadas a unos pocos sectores. En general, quienes disponían los recursos económicos necesarios.
Esta democratización operada por la tecnología permite visibilizar situaciones que el periodismo tradicional recluía, por caso, a la mera crónica policial.
Uno de tantos chicos marginados que aparece cómo víctima de las prácticas policiales que supimos heredar de la última dictadura según denuncias de la familia y, entre otros, de la CORREPI.
Un video titulado “Ese pibe no robo – Jóvenes y memoria” expone la misma situación pero con una narrativa que muestra mucho mejor el trasfondo cultural tanto de los chicos marginados cuanto de la violencia institucional. Es cierto que la realización del mismo contó con el apoyo de un programa provincial, pero eso no cambia el hecho fundamental: con muy pocos recursos, aún los sectores más empobrecidos y marginados de la sociedad, pueden articular su propia voz narrando una realidad más compleja que como lo hace el periodismo tradicional. Ver el video completo.

¿Ya financiaste tu proyecto cultural?
Siempre hemos sostenido que todo proyecto cultural es financiable en la medida de su prestigio. Y, siguiendo el modelo de creatividad de Howard Gardner yMihály Csíkszentmihályi, sabemos que el prestigio está sometido a la aprobación de un ámbito de expertos que condicionan, hasta cierto punto, que ha de crearse y que no.
Internet ha facilitado la aparición de un experto novedoso: el público. Efectivamente, las plataformas de financiamiento masivo permita que sea el propio público quien aporte los fondos necesarios para el desarrollo de proyectos culturales sin que sea imprescindible la participación de empresas o del propio estado.
Un caso específico de esto que estamos diciendo es Idea.me . Una plataforma que permite presentar un proyecto cultural y requerir el aporte del público para su concreción.
Recorriendo los proyectos en marcha en la Argentina pueden verse, libros, documentales, cine y hasta una casa de brillantina de tamaño real. Los montos van desde modestos dos mil pesos hasta una “película autogestionada” por Alfredo Casero que pidió poco más de cien mil pesos y obtuvo ciento treinta y un mil de la misma moneda.
El popularísimo actor describe muy bien la idea de la plataforma: “Al no tener lugar que me garantice poder hacer las cosas de la manera que quiero, he decidido iniciar un proyecto de película autogestionado, con un financiamiento muy sencillo para poder hacerlo. Se basa en la compra anticipada de entradas por parte de Ustedes, mis seguidores, quienes van a comprar la entrada para que Cha3Dmubi exista, confiando en mí y yo logro el mejor lugar a puertas cerradas para proyectarla en una fecha estipulada.
¿Habrá llegado el momento de que sea el público quien defina el prestigio de la producción cultural? Todo un desafío que vale la pena estudiar.

Hablando de Plataformas Culturales de la Red: mira Artica – Centro Cultural 2.0
No es el sitio de un centro cultural. Es un centro cultural que se propone actuar en la red. Así lo describen: “Nos propusimos gestionar un centro cultural online; ese es el proyecto Ártica. Este proyecto no implica solamente escribir un blog y estar presente en las redes sociales. Significa generar actividades culturales de las que se puede participar en cualquier momento y desde cualquier lugar, gracias a Internet. Así fue como desde el principio generamos cursos online, algunos gratuitos y abiertos que quisimos que fueran masivos y movilizantes de energías colectivas. Otros, arancelados, en los que apostamos a la tutoría personalizada en torno a proyectos de los participantes. Además, sumamos cada vez más actividades en vivo, por videoconferencia, y tuvimos la oportunidad de participar en distintas actividades presenciales, las cuales trajimos a la web, ya sea por streaming o mediante posts.
Recórrelo y contanos qué te parece la propuesta de Artica

Afroamericanos: ¿Conocemos su cultura?
En estos días leímos en los medios que la Casa de la Cultura Afrouruguaya pidió a la Real Academia Española suprimir de sus diccionarios la frase “trabajar como un negro” por considerarla discriminatoria. 
Una iniciativa que, por supuesto, acompañamos pero que debiera servirnos para recordar el aporte de los pueblos afro descendientes a la cultura americana en general y a la rioplatense en particular. La milonga, la chamarrita, el candombe o el tango son ejemplos claros de ello.
Un buen lugar para empezar a visibilizar esa herencia es el sitio Patrimonio Uruguay  desde el cual se pueden bajar documentos de diferente tipo sobre el particular. Difundir este trabajo del Ministerio de Cultura y Educación es ayudar a terminar con el mayor aliado de la discriminación: la ignorancia.


Abriendo archivos:



Cerramos con Música:
Les dejamos el enlace para ver a Mercedes Sosa y Jairo en una gran versión de "Antiguo dueño de las flechas". Lástima el aviso inicial; pero lo pueden saltear.

21 noviembre, 2012

Universidad de Avellaneda nos aprueba un proyecto de investigación


La Universidad Nacional de Avellaneda, a través de su area de investigación, aprobó un proyecto titulado “Plataformas digitales de Acción Cultural, una “taxonomía” posible”.
Integramos el equipo de investigación el Prof. Daniel Ríos, los Licenciados Cesar Peralta y Martín Zuccaro y quien esto escribe en carácter de director del proyecto.
Decimos en el resumen del mismo:
La diversidad cultural es tanto un derecho inalienable cuanto una riqueza constitutiva de lacondición humana. Sin embargo la concentración de públicos en derredor de unos pocos
productores culturales globales tiende a limitar esa diversidad condicionando la supervivencia de propuestas culturales independientes e innovadoras.
Internet, en tanto expresión más representativa de las nuevas tecnologías de información y
comunicación, se ha constituido hoy en un terreno fundamental de esa contradicción. Resolverlo en favor de la defensa y aún la promoción de la más amplia diversidad cultural supone construir nuevos conocimientos. Las Universidades públicas tenemos un importante rol que cumplir tanto en esa construcción cuanto en su transferencia a la sociedad en su conjunto.
Un paso imprescindible es catalogar fenómenos y estrategias en términos taxonómicos:
jerarquizarlas en función de su mayor o menor capacidad de supervivencia y desarrollo en habitats virtuales fuertemente condicionados por las tendencias a la concentración de públicos y audiencias.
Una taxonomía que permita, mediante métodos cuantitativos y cualitativos, identificar, sistematizar y transferir las mejores prácticas desarrolladas por los actores culturales en torno a lo que hemos dado en llamar “Plataformas Digitales para la Acción Cultural”: un conjunto de objetos, símbolos y capacidades que permitan utilizar las nuevas tecnologías en favor de la ampliación de la ciudadanía cultural.
Visto que se trata de una investigación cuyo objeto central son las prácticas culturales en Internet serán muy bienvenidas las opiniones, sugerencias y aportes que puedan hacer nuestros lectores y, sobre todo, de colegas y de aquellos que han estudiado con nosotros a lo largo de estos años.