18 septiembre, 2007
Plan Estratégico de la Región Centro: Cultura
En ese marco han formulado un plan estratégico con un capítulo dedicado al sector cultura que está disponible en la Web.
Van aquí algunos párrafos extractados del mismo para que podamos ver cómo se perfilan sus grandes líneas de trabajo. El documento completo está disponible en el enlace al pie.
En el documento la información está desagregada hasta el nivel de proyectos lo cual, de paso, nos permite ver una técnica de planeamiento.
“Obviamente que en este enfoque el rol predominante se lo estamos asignando al
colectivo social, es decir a la propia población que, a través de su participación, da
vida a las definiciones de cultura que precedentemente citábamos: proceso continúo
de sustentación de una identidad, mediante la coherencia lograda por un consistente
punto de vista estético y un estilo de vida. Desde esta perspectiva, decimos que la
región no es sólo una entidad político administrativa, es una instancia de producción
de sentido y esto se logra en la comunidad mediante su participación plena, en un
marco equitativo y de inclusión social, desde todos los núcleos sociales.”
“Las tres provincias poseen una estructura que da vida al accionar cultural. Lo hacen
desde rango jerárquico de importancia destinada al desarrollo y ejecución de las
políticas. Más allá de las misiones y funciones que se ponen de manifiesto en la norma que crea cada área; del producto de accionar; se reconocen múltiples campos y actividades que tienen que ver con (i) el desarrollo de las artes interpretativas -teatro
danza y música-; (i) la promoción de las bellas artes, como -literatura, pintura y
escultura-; (iii) la preservación del patrimonio; (iv) la actividad de la industria cultural y
(v) la apertura de espacios culturales.”
“Para que la Región Centro se conforme como tal, necesita instalarse como principio
espiritual, como conciencia moral. Esto aparece con la puesta en marcha de acciones
en la dimensión cultural. Estas acciones apuntan a fortalecer el sentido de pertenencia
a toda una región, con sus similitudes y matices, constituyéndose finalmente en la
base de sustentación imprescindible para el desarrollo de un Plan Estratégico
Regional.”
“La creación de símbolos identitarios es un aspecto fundamental en el proceso de
conformación regional. Las fiestas, los actos, los iconos compartidos, entre otros, son
los cimientos de esta nueva solidaridad. Este es el contexto en el cual se forja la
identidad, imagen en la cual se autoreconocen los miembros de una misma
comunidad.”
“Existen hoy tres dimensiones para comprender el alcance del concepto de Industrias
Culturales (IC). La primera de carácter simbólico y conceptual; la segunda, la forma
jurídica que adopta para su puesta en marcha y ejecución; y una última esfera que -
desde la región- pone en relación esta actividad con lo nacional y lo internacional.”
“El esfuerzo entonces por profesionalizar los procesos; que los productos y servicios
culturales sean reconocidos por igual como los demás bienes, vuelve al acto creador
artístico más previsible y envasado en serie, espantando al artista y a los gestores
culturales a integrarse a un diseño de IC común e imposibilitando una política regional
integrada del sector.”
“En el marco del rescate y divulgación de la identidad de los pueblos que integran la
Región Centro, el Turismo Cultural es una herramienta de gestión para valorizar las
producciones locales en un espacio integrado y constituido por las propias
comunidades, creando un lugar de intercambio nacional e internacional, para la
exposición de los bienes tangibles e intangibles de una comunidad, como así también
para la promoción genuina de empleo y el desarrollo de regiones postergadas. Se
propone, potenciar la singularidad de los pueblos y hacer junto a ellos una
revalorización de sus modos de vida, usos y costumbres; relevar museos,
monumentos y lugares históricos e integrarlos en circuitos turísticos culturales.”
“Tendiente a revalorizar los bienes culturales de la Región como parte de la sociedad
que constituyen el legado y sustento de la memoria histórica y de nuestra identidad
cultural. Se propone abordar un plan maestro de patrimonio para ordenar todas las
acciones de la región, valorizando la puesta en común de sus distintos bienes y
relevando la existencia y estado de todos los bienes que la conforman. Asimismo, se
busca el desarrollo de estos espacios conformando políticas comunes de fomento.”
“La proximidad de la celebración histórica del Bicentenario de la emancipación
argentina es una oportunidad inmejorable en el Proyecto común iniciado por las
Provincias de Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe, para programar iniciativas de
consolidación de los lazos que involucren a la comunidad regional en su conjunto, de
modo de crear en todos sus habitantes una conciencia histórica de la trascendencia
del Bicentenario y la posibilidad de emprender un proyecto común de región.”
El actual proceso electoral que vive la república, el cambio de elenco gubernamental en la provincia de Santa Fe, más lo que finalmente ocurra en las otras dos provincias – especialmente la de Córdoba – determinaran la verdadera vitalidad del proyecto y el compromiso que estás políticas han generado en sus respectivas sociedades. Si el plan estratégico sobrevive a los cambios políticos será un ejemplo para el resto del país.
Enlaces de esta entrada:
Plan Estratégico Región Centro – Sector Cultura
Entradas Relacionadas:
Plan Estratégico Nacional de Cultura
Derecho a la creatividad
"La modernidad cultural de España pasa por que el talento no sea algo singular, sino que "haya una sociedad que establezca leyes, recursos y decisiones que le permitan a mucha gente acceder a la creatividad". Agregando, entre otras consideraciones: "El gran salto es que todos aquellos que quieren tocar el violín puedan hacerlo y tengan la oportunidad"
Defiende a partir de ese objetivo un modelo de impulso creativo que, basado en el financiamiento público, promueva el trabajo de los emprendedores culturales: "tenemos que hacer rentable económicamente la cultura para que haya mucha gente joven llena de ideas que piense que su vida profesional puede ocurrir en la cultura y generen puestos de trabajo".
En síntesis un modelo mixto de gestión cultural - "... debemos seguir dando pasos valientes" - que permita desarrollar lo que define como un "activo histórico" de la sociedad española.
Emprendimiento, rentabilidad, activo parecen más términos propios de la economía que de la gestión cultural. Pero la verdad es que el peso de las industrias creativas es cada vex mayor en la economía global.
Enlaces de esta entrada:
Calvo: "La modernidad pasa por leyes que dejen acceder a la creatividad"
17 septiembre, 2007
Gestión Cultural, arte y poder
¿Puede el arte transformarse en un motor de crecimiento y modificar la vida de chicos y grandes? Fue la pregunta que inició las intervenciones de los diferentes panelistas.
Todos ellos provenientes del mundo de la cultura y vinculados a iniciativas tendientes a utilizar el arte como herramienta de inclusión para personas provenientes de “barrios pobres”.
Comenzaron con dos jóvenes que participaron alguno de esos proyectos y evaluaban su propia experiencia:
“Construir colectivamente algo para uno y para el barrio” definió Jessica Maciel, bailarina de “Crear vale la pena” para completar diciendo: “uno no va buscando lo que va encontrando todos los días”.
Darío Romero – ex alumno y profesor de “La Chilinga” – propuso: “Empezar de ahí: generar movidas culturales con los más chicos” como mecanismo para que las personas tengan “más opciones de vida”.
Luego vendría el turno de los responsables de estas iniciativas:
Horacio Cuello, coordinador de orquestas infantiles de la Secretaría de Cultura de la Nación partió de una pregunta hecha por una madre de la Villa Carlos Gardel: “¿Es cierto que acá va a haber violines”. Y planteó el trabajo artístico como alternativa a lo que definió como la “la única identidad simbólica posible: borrachos, drogadictos, etcétera”. Se refería a la mirada prejuiciosa que los sectores más favorecidos suelen tener de la pobreza.
El arte propuesto como clave de salida de esa estigmatización. De allí que, contaba Cuello, cada orquesta infantil lleve el nombre de su barrio.
Inés Sanguinetti creadora de “Crear vale la pena” aportó una de las definiciones más interesantes: “la pobreza es una construcción cultural y solo otra construcción cultural puede enfrentarla”. Se trata de “construir colectivamente algo propio”.
Una idea que completaba las anteriores fue planteada por Daniel Buira, fundador de “La Chilinga”, baterista y ex Los Piojos, entre otras cosas: “auto producirse artísticamente”.
“El arte es un medio” dijo Virginia Haurie – presentada como creadora del Programa Cultural en Barrios de la Ciudad de Buenos Aires.
Hablando de las formas que asume la tarea que realizan, Inés Sanguineti habló de “una mezcla de museta y de mimí” para referirse a la necesaria articulación de lo gubernamental, lo privado y lo social.
Ricardo Santillán Güemes, antropólogo, capacitador del CFI y docente, puso en perspectiva el tema al afirmar que “Es como un hambre todo esto. Las políticas culturales son el fondo [Se trata de] darle sentido a la vida. Comer con dignidad y todo esto subjetivo que lo da el arte”.
Sanguinetti amplió la demanda hacia las políticas públicas planteando la necesidad de “conseguir becas para la formación profesional”. Además de los diferentes gastos que supone el trabajo artístico: viáticos, instrumentos, transportes, etcétera.
Santillán Güemes: interpeló el “desde dónde y cómo se hacen las políticas culturales: el estado, la sociedad civil, las empresas y los microemprendedores”.
A esa altura del programa el debate empezaba a incluir la pregunta por el rol del Estado en el impulso y sostenimiento de estas iniciativas surgidas del seno mismo de la sociedad civil.
Respecto de estas iniciativas, Cuello puso el acento en que “hay que hacer que [los proyectos] duren en el tiempo y no que dure lo que dura la foto”. Se refería a la proliferación – a nivel municipal, provincial y nacional – de políticas culturales que priorizan la espectacularidad de la gran producción artística por sobre el impulso a las iniciativas de mayor impacto social.
“Es una frustración que los que hacen la cultura [en el estado] no sepan que existen estos proyectos” agregó Daniel Buira.
La conductora del programa hizo una primera conclusión sobre esta relación entre políticas públicas y proyectos sociales: “Hay que saber gestionar y gestionar es repartir recursos”.
“Tejemos subjetividad” abundó Cuello. Son “nuevas formas de capital social” sostuvo Haurie.
Ricardo Santillán Güemes habló del “Elogio de la sombra: en las escuelas de arte hay verdaderas transformaciones”. Donde confrontaba precisamente aquella espectacularidad con el trabajo cotidiano y sostenido que se realiza en las escuelas de arte en general.
Ciertamente no hemos hecho más que sintetizar en algunas pocas frases una hora de debate sobre las posibilidades que ofrece el arte para combatir la pobreza. Aparecieron diferentes relatos sobre los estilos de gestión (articulaciones varias) y sobre el rol del estado en torno a ellas. Un debate que valdría la pena continuar sobre todo en torno a estos temas que proponía Santillán Güemes: aquellos aspectos del hacer artístico que la espectacularidad de las políticas culturales del estado relegan al campo de las sonbras.
14 septiembre, 2007
Enero de 1975: sobre Gauchos Judíos

Semana del 24 al 30 de enero de 1975; Siete Días Ilustrados N° 399. Una tapa vieja, después de todo ¿Por qué no? Así como hay blogs que publican las tapas de la semana o los tapas por venir la gestión cultural puede darse el gusto de revisar viejos archivos; eso son nuestras tapas viejas.
Virginia Faiad nos mira desde su bikini amarilla: no hay siliconas, ni colágenos ni anorexias.
Títulos de tapa: Gomez Morales: inflación, desabastecimiento, gestión en USA, terrorismo. Terror en Mar del Plata: el boom de los fracasos. Y un HOY (así, grandote): Gauchos Judíos, La Salada, Princesa Grace. Esos eran los temas.
La economía, una preocupación permanente de la economía, una mala temporada teatral en la costa atlántica y La Salada que en aquella época era sólo un paseo dominguero de piletas y bronceadores baratos y no una feria de dudosa legalidad y peor reputación.
¿Cuánto puede decirnos de la cultura de un país una tapa vieja? Muchas continuidades – la chica de tapa, la inflación, la violencia. Algunas discontinuidades: un mundo sin photoshop y con pancitas no anoréxicas.
Pero también la narrativa de la propia cultura, sus creaciones artísticas, sus identidades – así, en plural.
Por ejemplo “Los Gauchos judíos: paisanos de pura cepa. En medio del agobiante verano porteño Juan José Jusid se sumergió en el rodaje del libro de Alberto Gerchunoff. Los tics y las manías de los colonizadores presentada con humor y ternura. Anécdotas, entretelones y curiosidades de la filmación”.
Se refiere a la filmación de “Los gauchos judíos” que en aquel enero se llevaba a cabo en Campo de Mayo – predio del Ejercito de la Argentina.
La nota cuenta las dificultades que tuvo la producción para recrear el habitat, los trajes y los usos y costumbres de aquellos judíos que expulsados de su Rusia natal vinieron a refundar su cultura en nuestra provincia de Entre Ríos.
Dos declaraciones a la revista ilustran el clima de la filmación:
Decía la actriz China Zorrilla: “Tanta era la confusión – bromeó – que tuvo que pasar bastante tiempo hasta cerciorarme de que yo misma no era judía”.
Y Oscar Viale, uno de los libretistas y actor de la película, dijo: “Recurrimos a un tipo de humor amplio, no restringido a la comunidad, y nos preocupamos de que nuestros personajes sean creíbles y queribles a la vez – teorizó – . En definitiva el film es un canto a los gauchos judíos, pero creemos que se lo merecen. Yo recorrí con el equipo los campos que ellos poblaron y civilizaron y allí tuve la cabal sensación del esfuerzo que realizaron. El paisaje es lo más inhóspito que uno de puede imaginar y las condiciones históricas fueron realmente duras. La verdad es que aquellos paisanos tuvieron un coraje a toda prueba. Lo afirmo yo – acotó con un dejo de picardía – que soy uno de los pocos no judíos del equipo”.
Lo sintetizó muy bien el actor Pepe Soriano: “ Ninguno es totalmente judío, ninguno es totalmente criollo”.
La nota de Siete Días Ilustrados cierra con una declaración de Gustavo Luppi – hijo de Federico – quien interpreta al autor de la novela original, Alberto Gerchunoff: “...Sentí que me había transformado en uno de los pilares del relato y comprendí, a la vez, que ese no era mérito mío sino el reflejo de trabajo en equipo en el que había oficio, talento y, sobre todo, un gran amor hacia la obra”.
La verdad es que rara vez se encuentra una síntesis tan acabada del accionar cultural: equipo, oficio, talento y amor por la obra.
En enero de este 2007 tuve oportunidad de recorrer Basavilbaso en Entre Ríos, uno de los escenarios privilegiados de la epopeya de los gauchos judíos.
Las tres sinagogas existentes están muy necesitadas de mantenimiento y, sobre todo, de mayor atención como parte del patrimonio cultural de la nación.

Hay un cierto descuido y, pareciera, una total falta de comprensión de la profundidad de esa experiencia humana que como dijo de los actores “no es totalmente judía ni totalmente criolla”. Es, irrepetiblemente argentina.
La película de Jusid suele ser exhibida por el canal Volver y se consigue en algunos videoclubes . La novela original, escrita en 1908, se consigue en cualquier librería.
Dicho sea de paso, el año próximo se cumplirán los cien años de la obra, una oportunidad para mostrarle al mundo una experiencia tan singular como la colonización – no sólo judía – de nuestra provincia de Entre Ríos.
Desde el punto de vista de la gestión cultural es un excelente ejemplo de cómo el cruce entre lenguajes artísticos – literatura y cinematografía, en este caso – es capaz de proyectar identidad cultural cuando se asienta en una experiencia humana significativa.
Una tapa vieja, impresa hace más de treinta años nos permitió recuperar esta historia. Conservar, revisar, analizar y difundir nuestro patrimonio impreso también es hacer gestión cultural. Es, también, una manera práctica de confrontar con ciertas miradas efímeras de la cultura; donde pesa más la moda, la contingencia de la pura operatividad – y las conveniencias del mercado – que la hondura que, desde todo punto de vista, tiene toda experiencia humana.
13 septiembre, 2007
Gestión cultural y climas creativos

Un poco de historia: Clemente es una de las historietas más populares de la Argentina y su autor, Caloi (Carlos Loisteau) es oriundo del Municipio de Almirante Brown. Así fue que una esquina de Adrogué – ciudad cabecera del municipio – se emplazara un monumento al personaje de historieta.
Luego vendrían manos anónimas que destruyen la pieza escultórica. Destruir un acto de salvajismo del que no suelen salvarse ni las ciudades ni las autorías por importantes o menesterosas que sean. Tantos ejemplos hay que no vale la pena buscarlos, baste recordar los monumentos enrejados o la protección que rodea a la Fuente de las Nereidas en la costanera porteña.
Es cierto que algún sentido común percibe al fenómeno creativo como producto único de los grandes genios: Leonardo Da Vinci sería el modelo perfecto de ese paradigma.
Pero también es cierto que diversas teorías y autores – cfr. Neuronilla.com – han clarificado la relación de mutua influencia entre el talento creador y el clima histórico y social donde se desarrolla.
Sin ir más lejos digamos que Caloi – en tanto dibujante humorístico – es heredero de una larguísima tradición que, en la Argentina, se remonta cuando menos a la segunda mitad del siglo XIX con revistas como El Mosquito o Caras y Caretas. Y que la historieta tiene en nuestro país un amplísimo público consumidor son el cual no podría existir.
Para decirlo rápidamente: lejos de destruir la mayoría co – construye la obra y su trascendencia junto al autor.
El punto es que pensar de un modo u otro supone estilos de gestión cultural muy diferentes.
Si pocos crean y la mayoría destruye la cultura – el sector cultura – sólo puede aspirar a centralizarse en instalaciones y propuestas de elite. Parapetarse en su torre de marfil.
Si las mayorías co – construyen la obra junto a sus artistas entonces la cultura debe buscar la calle, los barrios. Descentralizarse en ideas, estilos y espacios.
Claro que habrá también manos antisociales. Pero también esto puede y debe ser pensado con modelos menos autoritarios. Por lo menos si creemos que pluralidad, democracia y participación son valores constitutivos de la gestión cultural.
12 septiembre, 2007
Salud Intercultural

Los autores del texto – partícipes de la experiencia – fueron Willie Arrue y Beatriz Kalinsky. Los otros protagonistas de la historia eran las comunidades Mapuches de la región.
Decía el texto en su contratapa: “La práctica de la gestión conjunta de curadores populares y médicos mediante la presencia de articuladores interculturales en los equipos de salud –los agentes sanitarios en especial – es un ejemplo rotundo de cambio en los estilos oficiales hasta ahora vigentes...”
No vamos, naturalmente, a transcribir el texto completo pero sí queríamos rescatar su existencia ante los avances que la gestión intercultural de la salud está teniendo en nuestro país.
Dice una nota de Clarín:
“El celular de Máximo Coñequir (73), lonko (jefe) Mapuche de la comunidad de Melinao, no para de sonar ... Coñequir atiende a sus vecinos desde hace más de dos décadas, pero sus métodos recién fueron legitimizados cuando comenzó a hacerlo en un centro de salud público en sociedad con el médico clínico Marcelo Labaqui. La iniciativa de fusionar ambos conocimientos médicos fue impulsada por el Ministerio de Salud bonaerense a raíz de los resultados que brindó la encuesta realizada, entre 2000 y 2006, a 20 mil indígenas ...”
La crónica del diario narra el interés que la propuesta ha despertado incluso en personas ajenas a la tradición aborígen así como experiencias similares realizadas con otras comunidades e incluso en otros países.
No se trata sólo del lógico respeto que siempre debieron haber recibido las culturas originarias sino de algo más importante: el reconocimiento a sus valores y costumbres. Y en la experiencia realizada en Neuquen hace más de quince años la presencia de “articuladores interculturales”. Gestión cultural aplicada a la salud diríamos nosotros.
11 septiembre, 2007
Plan Estratégico Nacional de Cultura en la Argentina
Entre los puntos destacados se decía:
“Convocar a la formación de un equipo político-técnico para la elaboración de un Plan Estratégico Nacional de la Cultura, que incluya el Financiamiento, la Organización Institucional y la Legislación, sistematizando las discusiones que se den en el ámbito nacional, provincial y municipal. Se utilizará como base la publicación de ponencias y textos con conclusiones emanadas de este Congreso. Aspiramos a que este plan esté elaborado en un plazo no superior al año”
Estuvimos buscando en la web la constitución del equipo político técnico, sus debates y propuestas para la formulación del plan que debiera haberse aprobado el mes pasado. Y no lo encontramos.
Esperamos unos días, un par de semanas para ver si esto tenía alguna repercusión en los medios. Tampoco pudimos encontrar nada.
Es decir, hasta donde sabemos la Argentina sigue sin formular su plan estratégico. Podemos estar equivocados y esperamos sinceramente estarlo.
En cualquier caso nos rectificaremos en bien del desarrollo de nuestro espacio cultural.
Enlaces de esta Entrada:
Noticias del Congreso de Cultura
Congreso Argentino de Cultura - Declaración
10 septiembre, 2007
Alerta por el patrimonio cultural

La verdad es que esa campaña tuvo - hasta donde pudo verse - muy poca repercusión no sólo a nivel masivo sino incluso entre los medios más o menos especializados.
En diálogo con ese diario, Carlos Vairo, quien preside la Asociación de Directores de Museos de la República Argentina (Adimra) dijo: "Debemos actuar para concientizar sobre el tráfico ilícito. Los robos son cada vez mayores, pero la mayoría de ellos son por encargo, y si no logramos que la población advierta que se trata de nuestro patrimonio nacional esto va a ir creciendo cada vez más".
Los directores de museos, en alerta por robos