05 marzo, 2007

No existe impunidad cultural

Rescatamos de estos meses de vacaciones una nota del diario La Nación (18/02/2007) que publica un fragmento de la conferencia "Cultura y alienación" que Marc Augé pronunció recientemente en la Universidad de Perugia.
Reclama en ella volver a debatir el concepto mismo de cultura para escapar de la doble trampa que suponen el choque de civilizaciones y el fundamentalismo religioso.
Augé, por lo menos en lo publicado por La Nación, hace hincapié en dos aspectos convergentes: cultura es cambio – “Las culturas vivas son las que aceptan el cambio y el contacto. Al igual que la lengua, ... la cultura, como los individuos, cambian o mueren. Las culturas vivas son conjuntos en movimiento sometidas a las tensiones y presiones de la historia” – y la legitimidad de juzgar a una cierta formación cultural – "El respeto de la diferencia y de la diversidad suelen ser mencionados por representantes de "culturas" que no reconocen, en su interior, ese derecho a la diferencia y a la diversidad. Y es legítimo juzgar a las culturas en función de ese derecho. No existe impunidad cultural. Ninguna cultura puede justificar racionalmente el rechazo al universalismo”.
Es cierto que la convivencia entre culturas diferentes se ha convertido – implosión soviética mediante – en uno de los temas de la transición entre el siglo xx y el xxi. Y que la tensión entre diversidad y universalismo de la experiencia humana es, quizás, el debate más inquietante en el campo de la cultura.
La pregunta es, en todo caso, quién jerarquiza, quién juzga, la pertinencia de la diferencia. Augé remite a “La fórmula de Sartre, según la cual "cada hombre es todos los hombres" es, para este caso, la referencia última”.
Nos parece un debate clave para pensar los escenarios posibles que van a contextualizar la gestión cultural en los próximos años – por decir lo menos.
Tal vez hubiera que instalar una pregunta más específica: ¿qué rasgos culturales impiden la convivencia entre los diferentes? O, su inversa ¿Qué rasgos culturales facilitan la convivencia en paz y justicia? Seguramente la dominación de unos pueblos sobre otros y sus consecuencias serían parte de un conjunto de respuestas posibles.

Por un nuevo concepto de identidad

Marc Augé

Fundamentalismo

Choque de Civilizaciones

03 enero, 2007

30 Millones de Turistas Religiosos


Una nota distribuida por el boletín electrónico del CONACULTA mexicano da cuenta de una investigación sobre lo que los autores llaman “turismo religioso”.
Y si alguien se siente espantado por considerar como turística a una actividad tan mística como una peregrinación religiosa, vaya la opinión de los autores de la nota:
El viaje en sí y sus efectos económicos en el núcleo receptor son práctica y teóricamente iguales a cualquier otra motivación de la actividad turística, pues tanto el turista como el peregrino utilizan los servicios y la infraestructura y adquieren en trayectos y estancias los bienes que necesita”.
También podría alguien preguntarse por qué el turismo podría ser objeto de preocupación de parte de la gestión cultural:
La historia, la tradición, el folclor y las expresiones artísticas de cada santuario son el testimonio de una cultura que refleja el influjo y el estilo de vida de las poblaciones que lo rodean, de la región y del propio país, por lo que se debe tener especial cuidado de no despreciar estas expresiones que tienen hondas raíces en el ser popular” responden los investigadores.
Y concluyen con una afirmación tajante: “La apatía, el desinterés o desconocimiento que aún se palpa entre algunas autoridades locales, regionales y hasta nacionales sobre este asunto, no se diga entre prestadores de servicios turísticos que lo subestiman al considerar sólo el bajo gasto promedio del peregrino en particular y no en su magnitud integral. No se aprovecha la experiencia de muchos países, sobre todo europeos, que obtienen significativos ingresos con este tipo de turismo
La Argentina tiene también una rica y diversa religiosidad aunque no estamos muy seguros de que alguien esté pensando en ella como atractivo turístico. Opiniones y sugerencias al respecto se aceptan.
Un caso que conocemos, más o menos de cerca, es el la Ciudad de Tandil cuya capacidad hotelera estalla en cada Semana Santa al amparo de su vía crucis escultórico en el Monte calvario. Ingresamos en el sitio web de ese municipio bonaerense y la información disponible está en el apartado "Cultura" del sitio oficial y no en la sección "Turismo". Pero está.

Enlaces de Esta Entrada:

El turismo religioso moviliza más de 30 millones de peregrinos cada año

CONACULTA

Caminos de Fe – Tandil – Buenos Aires – Argentina

Ecuador crea Ministerio de Cultura

La hermana república de Ecuador está creando su Ministerio de Cultura. Al decir periodístico “la tarea que le espera a Antonio Preciado, designado como futuro ministro, no será fácil. La labor de las entidades culturales ecuatorianas no es cien por ciento satisfactoria. Inclusive les cuesta trabajo el mínimo acto de transparencia pública de presentar un presupuesto o un plan institucional. Queda la sensación de que ni ellos lo tienen definido, menos aún los actores culturales independientes, que no conocen a las entidades que vigilan, financian, promocionan y fomentan los proyectos del área
Ecuador tiene un conjunto complejo de instituciones y trabajo cultural que va desde coros juveniles hasta museos de diversa índole y proyectos editoriales varios, según podemos leer en la nota enlazada. Es también muy importante el protagonismo de sus ciudades.
Con la creación del nuevo Ministerio “El sector cultural ganará en autonomía, con respecto a su actual dependencia del área de Educación” según dijo la actual Subsecretaria de Cultura, Beatriz Parra.
Arabel Torske, coordinadora de proyectos de la CCE (Casa de la Cultura Ecuatoriana) reporta también algunas debilidades en “la falta de planificación estratégica, en el equipo de proyectos, que debe fortalecerse ... No es problema de presupuesto, sino saber cómo usarlo”, señala.
Una debilidad que, debemos decirlo, también es fácil de encontrar en las instituciones culturales argentinas, aunque eso sería otro debate.
La nota termina con un planteo muy interesante sobre la relación entre burocracia y cultura que, de un modo u otro, nos interpela a quienes nos consideramos gestores culturales:
El Ministerio sería indispensable, si es que tuviéramos una sociedad con una necesidad brutal de entender y demandar cultura como lo tienen en las áreas de Educación y Medio Ambiente. Todavía no tenemos la necesidad vital de preservar la cultura, dudo que un Ministerio pueda hacerlo, nunca es primero el edificio de los burócratas, antes que la necesidad mínima de la gente, para muestra están las instancias que no hacen mucho, el Consejo es una colección de burócratas con terno café, preocupados por saber por qué nos invade Nike.”
¿Qué debemos aportar a nuestras sociedades los gestores culturales para no ser una colección de burócratas?

Enlaces de esta entrada:

Las dependencias culturales deben definir sus ejes de acción

Consejo nacional de Cultura – Ecuador

Ministerio de Educación y Cultura de Ecuador

Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión”

27 diciembre, 2006

Celebremos la esperanza


Más allá de sentimientos religiosos las fiestas de fin de año cumplen el lugar de la renovación. Un año calendario – tan arbitrario, tan cultural como cualquier otro – termina y cada cual hace balances y proyecta sueños y deseos.
Por cierto hay muchas maneras de celebrar el cambio de ciclo. Y la gestión cultural no es ajena a esos modelos.
Desde el cómodo etnocentrismo capaz de imponer los propios símbolos a sangre y fuego; hasta las sutilezas de formas artísticas que se sostienen clásicas frente a otras prácticas estéticas.
Un poeta cuyos datos lamentablemente no recordamos escribió un villancico que sintetiza una mirada más abierta:

Pequeño niño Jesús,
Adonde te encontraré
tu abuela te está buscando
por los portales de Glew


Una advocación del milagro evangélico que busca inculturarse en el paisaje local, sus colores, su gente, su historia.
Alude a las murales de la capilla Santa Ana de Glew. Allí el evangelio proclama su universalidad pero también su dimensión local, profundamente adherido a todo suelo habitado por la humanidad.
Un modelo artístico que propone una navidad americana, cargada de empanadas, piedras del inca y paisaje local. Una navidad celebrada por un ángel negro junto a uno blanco.
Así como la Navidad, también el cambio de año tiene sus particularidades locales. Y no hace falta remitirse demasiado lejos para ver cómo las ciudades, las comunidades, desarrollan sus propios ritos festivos.
En la ciudad de La Plata – capital de la Provincia de Buenos Aires – acostumbran quemar muñecos que, según noticias periodísticas:
Para muchos vecinos de la capital provincial, este ritual, que se repite en los barrios desde la década de 1950, representa la quema de todo lo malo que pasó durante el año para darle la bienvenida a lo nuevo, a lo que vendrá.”
Una renovación del tiempo y la esperanza asociada al cambio calendario oficial. Un equipo multidisciplinario estudio el fenómeno que, al decir de la antropóloga del grupo:
vimos que desborda el marco de la ciudad, que también se realiza en ciudades vecinas del gran La Plata y que es una práctica que se da en todas las clases sociales. Además, que no hay ningún dispositivo oficial para que se haga, sino que es algo que sale espontáneamente de los constructores. Asimismo, que tanto jóvenes como adultos ponen mucho dinero y que los chicos consiguen mucha plata para los fuegos artificiales”.
Es que la fiesta pertenece al campo de la cultura y como tal es “social e histórica”, descree de ritmos impuestos y va consagrando sus propios contenidos y su propia sociabilidad.
Seguramente cada ciudad, cada comunidad, tiene sus propios ritos, sus propios modos de asumir la sacralidad del tiempo. Desde aquí quisimos recordarlas a todas en estos dos ejemplos que, por distintos motivos, nos resultan cercanos.
Las fiestas de fin de año son también una oportunidad para revisar nuestro suelo, conocer a nuestra gente y sus costumbre y, sobre todo, para celebrar la esperanza en un futuro más justo, más compartido.
Muchas felicidades


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19 diciembre, 2006

¿Ciudadanías culturales optativas?


En una entrada anterior hablábamos de Gestión de Ciudadanía Global en Galicia. Hacíamos referencia a una iniciativa de la Xunta de Gobierno de Galicia de regular el accionar de los centros gallegos en el exterior.
Ahora es el turno de los descendientes de emigrantes españoles: se realizó en Buenos Aires el I Congreso de Descendientes de Emigrantes españoles. Del cual participaron jóvenes argentinos y funcionarios del estado Europeo.
Agustín Torres, director general de Emigración declaró en nuestra capital que. “Emigración pondrá en marcha a partir de 2007 programas exclusivos de ayuda a los jóvenes ... españoles residentes en el exterior’, porque ’es un potencial humano que debemos escuchar, atender y aprender de ellos’.
Se afirmó también que ”Lo que sí se reveló como un auténtico éxito ha sido el poder de convocatoria de este encuentro. Desde la directiva se confirmaba que dos de cada tres solicitudes para participar tuvo que ser desestimada, lo que da una idea de la enorme repercusión que tuvo este encuentro entre la colectividad española. La organización recibió más de 300 peticiones para acudir a las jornadas, cuando sólo había plazas para 120 personas. Entre las propuestas finales se insistió en que la próxima cita tenga lugar en una ciudad del interior.
Entre las propuestas que se debatieron en este I Congreso se planteó ’Fomentar y facilitar todo tipo de intercambio cultural en ambos sentidos, en todos los campos de la creación artística (música, teatro, literatura, cine, danza o artes visuales) de manera que sea un vehículo de conocimiento y enriquecimiento mutuo entre los jóvenes de ambas orillas. Este intercambio debería conciliar de forma equilibrada el mantenimiento de las tradiciones con la creación contemporánea
Hasta aquí lo que resulta más o menos esperable para un encuentro de este tipo. Pero una propuesta de los jóvenes argentinos que pone en el tapete el concepto mismo de ciudadanía. Veamos:
Los descendientes de emigrantes en Argentina se mostraron muy preocupados por el futuro de las entidades, por este motivo, entre las propuestas alcanzadas en Buenos Aires destaca como novedosa la posibilidad de abrir las directivas de los centros a personas sin lazos de sangre con España, pero apasionadas con la vida asociativa (...) Se persigue conocer de las ofertas de empleo y crear bases de datos de oferta preferentes de empleo para descendientes por parte de las empresas españolas radicadas en Argentina. Se trata de que estas empresas prioricen en igualdad de condiciones ante un puesto al joven descendiente, informando de tales posiciones a través de los canales de información antes mencionadas e instituciones españolas en el país (públicas y privadas)
Ya no se trata de la convivencia entre ciudadanía por el suelo y ciudadanía de sangre. Aparece una suerte de “ciudadanía voluntaria” por la cual algunas personas tomarían a su cargo el desarrollo institucional – y cultural – de la tradición española en la Argentina.
No sabemos – claro está – que grado de adhesión pueda tener esta propuesta entre los funcionarios de emigración españoles. Pero en un mundo donde la emigración ya es un tema clave de las agendas internacionales esta propuesta parece decir: no importa en qué territorio estoy localizado sino qué cultura quiero defender. Y que esa cultura me otorgue ciertas ventajas a la hora de obtener un puesto de trabajo.

Enlaces de esta Entrada:
Los jóvenes en Argentina piden que se facilite a
los no descendientes la posibilidad de entrar a reforzar a los centros

Los jóvenes emigrantes ofrecen alternativas para evitar la desaparición de los centros


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Gestión de Ciudadanía Global en Galicia

18 diciembre, 2006

Sistema de Información Cultural de la Argentina


La Secretaría de Cultural de la Nación presentó el SinCa, Sistema de Información Cultural de la Argentina, una herramienta en línea con información de base sobre los fenómenos culturales de nuestro país.La página está dividida en cuatro secciones básicas: Mapa Cultural de la Argentina; Estadísticas Culturales; Gestión Pública en Cultura, y Hemeroteca sobre Economía Cultural.La información periodística dice que el sistema contiene datos corroborados y está en permanente actualización.En su página de inicio el sistema define:
Tal como quedó plasmado en la Declaración de Mar del Plata, esta Secretaría entiende que para poder evaluar y planificar políticas públicas eficaces y eficientes, es necesario contar con un conocimiento exhaustivo y riguroso sobre la realidad cultural de nuestro país. En tal sentido el SIC se convierte en una herramienta indispensable para el diseño e implementación de políticas públicas de fuerte impacto.
En declaraciones periodísticas José Nun, el secretario de Cultura de la Nación, declaró:
"Las disparidades culturales explican la persistencia de formas casi feudales de manejar algunas regiones. Por eso, estos datos son útiles para fortalecer la democracia y la construcción de ciudadanía."
Una declaración que, seguramente, hará muy felices a los Secretarios de Cultura de las Provincias argentinas.Una primer recorrida por el sitio revela que muchos de sus apartados están todavía en construcción, que algunos de los mapas sectoriales presentan algunas dificultades de interpretación tales como tipografías muy pequeñas, límites en la cantidad de datos que es posible comparar o documentos que al abrirse no lo hacen en una ventana aparte de modo que al cerrarlo cierra todo el sitio. No obstante estos límites, lógicos en un proyecto novedoso, nos parece una muy interesante iniciativa de la Secretaría de Cultura de la Nación.Los invitamos a recorrer los diferentes apartados en general, comparar las estadísticas publicadas con otras fuentes y evaluar, en general el funcionamiento de esta herramienta digital.






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15 diciembre, 2006

Gestión Cultural, Estado y Gobierno: “no se trata de legislar conceptos culturales”


La gestión cultural requiere de ciclos muy diferentes de los tiempos más cotidianos que caracterizan a la política. La cultura necesita del largo plazo mientras la política se alimenta de la coyuntura. Sin que esto suponga superioridad alguna, simplemente son diferentes.
De allí que siempre sea conflictiva la convivencia entre gestores culturales y dirigentes políticos. Y el reclamo permanente de incluir a la cultura entre las políticas de estado cuya permanencia esté garantizada más allá de los cambios gubernamentales.
Un reportaje a Sergio Vela, recientemente nombrado director del organismo mexicano de cultura CONACULTA (Consejo Nacional para la Cultura y las Artes), recorre esa relación entre gestión cultural, gobierno y estado.
México viene de un cambio gubernamental signado por una elección cuando menos reñida; de allí la pregunta del periodista y su correspondiente respuesta:
"En un país dividido, ¿cómo se puede hacer un proyecto cultural que abarque a todos?
Creo que hay muchas posibilidades precisamente por la naturaleza dialogante de la cultura. Me parece que más allá de las vicisitudes y diferencias que se puedan tener en un momento determinado sobre un proyecto político particular, hay un consenso sobre la importancia de nuestra cultura. Considero también que hay muchos aspectos de la cultura nacional en las que todos los mexicanos nos reconocemos y que van más allá de cuestiones circunstanciales ( ...) la materia cultural implica necesariamente la divergencia, la discrepancia. Pero estar en desacuerdo no significa no poder convivir, no significa polarizar o crispar los ánimos. Me parece que una de las mejores señales de cultura en términos generales, y no me refiero sólo a la cultura mexicana, es poder estar en desacuerdo. Confrontar puntos de vista sin que esto signifique pleito.

La gestión cultural aparece no ya en conflicto con la política sino como una instancia superior de articulación de la comunidad que puede, incluso, ser herramienta de reencuentro. Una mirada, por cierto, muy interesante para nuestra profesión.
Creo que cualquier momento de cambio permite hacer una evaluación, un diagnóstico, una reflexión. El pasado es imborrable, es a partir del presente que podemos reconstruir, es a partir de las circunstancias de la actualidad que podemos proyectar.”
No hay gestión sin evaluación de contexto ... solemos decir en nuestras clases de gestión cultural y esto aparece muy claro en esta respuesta. También aparece una clave que muchas veces olvidamos por obvia: el pasado es imborrable. Se pueden cambiar sus efectos pero desde el presente y hacia el futuro.
Incursiona la nota en una duda que escuchamos muy a menudo en nuestra América: ¿tenemos políticas culturales? "Tengo la impresión de que hay muchas instituciones que implican en esencia ya una política cultural. No podemos soslayar el hecho de que hay una inquietud para la protección del patrimonio, propiciar la educación y la investigación artística, para tratar de descentralizar los bienes y servicios culturales, para difundir las artes, para establecer un diálogo con el interior y con el exterior, es decir las relaciones culturales internacionales, las culturas populares, las culturas indígenas.
El Director de CONACULTA lo resuelve desde la praxis: si hay instituciones culturales entonces hay política cultural. Nos parece una mirada más que interesante porque invirtiendo el término podríamos pensar que las políticas culturales en general – y la gestión cultural en particular – tienen el color de las instituciones que la sostienen.
Le preguntan que destino piensa para una mega biblioteca creada en el Distrito Federal mexicano sobre la cual parece haber abundantes desacuerdos: “Bueno, ya existe. Me parece que se pueden hacer muchos juicios al respecto, pero ya existe y que hay que utilizarla.
Una continuidad sostenida desde el estado más allá de la opinión personal del propio gestor circunstancialmente al frente del organismo. Es una mirada muy particular de la gestión cultural como disciplina específica:
"Se trata de encontrar el mejor vehículo de funcionamiento de las asociaciones culturales. No de resolver institucionalmente qué es la cultura, no se trata de legislar conceptos culturales. Se trata de que las instituciones culturales funcionen de manera más adecuada. Esa es la tarea primordial, que haya una visión de conjunto y un apoyo decidido a principios relevantes, que no perdamos todo aquello que es importante sino simplemente que fortalezcamos lo que tenemos y planteemos de manera cabal y consistente cómo deben de funcionar las instituciones, pero de manera incluyente, generosa, de una manera que vaya mucho más allá de la ruptura y que permita tender puentes.
Sobre la relación entre lo estatal y lo privado – en sentido amplio – también aporta una mirada que merece ser debatida:
"Es imposible que el Estado o el sector público hagan todo. Las sociedades, las economías han cambiado durante estas últimas décadas. En ese sentido no debemos de perder la gran tradición de respaldo público a la cultura que tiene nuestro país, que va mucho más allá de vicisitudes de orden político. Tampoco debemos negar que cualquier gestión pública en materia cultural resulta insuficiente. Por ello es necesario que el resto de la sociedad participe también.
Una pregunta y una respuesta que, a nuestro juicio, sintetizan buena parte del problema: "Pareciera ser que para que lo cultural exista debe de pasar por lo político, cuando lo político mismo deriva de lo cultural.
--Tienes razón. Uno de los aspectos preponderantes en [la] reflexión actual es la de contar de manera más enfática con una política cultural que vaya allende de los tiempos políticos. O sea, crear una política de Estado, no una política gubernamental. Aún así me parece que hay elementos de una política de Estado, pero que éstos no se han evidenciado. Por ejemplo el solo hecho de que durante décadas y décadas no hayan desaparecido museos, no hayan desaparecido orquestas. Que no haya dejado de haber una reflexión sobre la educación y la cultura. Y no se han dejado de atender sino que incluso se han ampliado. Está la cuestión sobre el patrimonio histórico, el patrimonio artístico, las culturas nativas, indígenas. Se tiene cada vez más conciencia de la enorme diversidad y riqueza que implica una realidad cultural como la mexicana. Claro, también ha habido momentos donde ha habido planteamientos desafortunados. Tratemos de evitarlos a futuro.

Recomendamos leer la nota completa con mucho detenimiento. Será interesante ver como evoluciona de aquí en más la CONACULTA, si se hace lo que se dice o si resulta ahogada dentro de los conflictos políticos y presupuestarios que, incluso en este reportaje, ya pueden verse. La página web del organismo mexicano ofrece la posibilidad de suscribir su boletín electrónico en forma gratuita; quizás un buen ejercicio para seguir este debate.

Enlaces de esta Entrada:

Para Sergio Vela, el tigre en la rifa

CONACULTA

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Privado o público; local o global

¿Qué Hacemos los Gestores Culturales?

12 diciembre, 2006

Comunicaciones más digitales, más móviles y más anchas


Un estudio de la Unión Internacional de Telecomunicaciones proporciona cifras de audiencia de los diferentes medios que los gestores culturales haríamos bien en considerar.
La conclusión general podría expresarse así: cuanto más jóvenes son los públicos mayor peso de los medios digitales.Veamos: “Según los datos del organismo técnico, los menores de 18 años dedican a los medios digitales una media de 14 horas semanales, mientras que para la televisión reservan 12 horas; para la radio, seis, y para los periódicos, revistas y cine, dos horas. Entre los de 18 a 54 años, los medios digitales absorben 16 horas, mientras que la televisión cerca de 13; la radio, ocho; los periódicos, dos (entre los de 36 a 54 años sube a tres horas); las revistas, otras dos y el cine, una. La única excepción llega de la mano de los mayores de 55 años, que aún dedica 16 horas a la televisión, frente a las ocho de los medios digitales, a las siete de la radio, las cinco de los periódicos, las tres de las revistas y la menos de una del cine” según cuenta el Mundo.es
Está claro que el resultado de esta investigación no es fácilmente replicable en la Argentina que, prácticamente, no figura en el informe.
La última Com.Letter de Prince & Cooke anticipa algunos datos de su estudio Perfil del Usuario de Internet en la Argentina: los usuarios de banda ancha llegarían a 1,45 millones en este 2006 y alrededor de 2 millones de usuarios serían quienes han realizado alguna transacción en línea. También cuenta que “El viernes 8 de diciembre Argentina fue desconectada de las redes académicas y científicas CLARA, GRANT e Internet2” por falta de pago. Es decir que por nuestras tierras la digitalización todavía está en pañales.Sin embargo es una tendencia que debiéramos empezar a considerar. Sobre todo porque en la Argentina solemos tener, a la hora de diseñar políticas de comunicación, una mayor predilección por los medios escritos y casi ninguna idea sobre los medios digitales.

Enlaces de esta Entrada:

INFORME DE LA UNIÓN INTERNACIONAL DE TELECOMUNICACIONES

Resumen del Informe Original (PDF – en Inglés)

Prince & Cooke