27 marzo, 2014

Patrimonio cultural y nuevas tecnologías: algunos cruces posibles


Sería largo enumerar a todos los ponentes de modo que los remitimos al primer enlace de esta nota donde figura el programa completo. Sí es necesario destacar la ponencia del Lic. Mario Naranjo del Programa de Patrimonio Cultural del Ministerio de Economía por la experiencia en sí y por la amplia documentación que la acompañaba.
Allí expusimos parte de las conclusiones de una investigación sobre la que trabajamos en la Universidad de Avellaneda: Plataformas Digitales para la AcciónCultural: una taxonomía posible
Lo primero que debemos decir es que resulta muy interesante ver el intercambio entre las fuerzas armadas y el mundo de la gestión cultural: tanto hacia el interior de los muchos museos y salas patrimoniales que dependen de los cuerpos militares como en su relación con otros organismos culturales de la Argentina ya sean nacionales, provinciales o municipales. Un campo de acción cultural impensable en otros momentos de nuestra historia.
Un intercambio que seguramente no estará exento de conflictos y debates entre lógicas tan diversas, pero que definitivamente es imprescindible para el desarrollo de nuestra democracia.
De las múltiples y muy interesantes ponencias producidas por los panelistas destacamos cuatro ideas que fueron un buen punto de partida para nuestra exposición:

# múltiples públicos, múltiples exigencias
# re elaboramos la misión y función de los museos en periodos menores a cinco años
# en cada esquina de nuestra ciudad hay un libro de anécdotas e historias
# bases de datos: para los inventarios / para la catalogación / para el mapeo de servicios

Desafíos de actualización tanto de miradas como de herramientas sobre el patrimonio cultural y las maneras de resguardarlo, ponerlo en valor y a disposición del público. Desafíos, debates y nuevas miradas que no son, naturalmente, una preocupación exclusiva u original de nuestro país sino más bien una tendencia mundial.
Basta leer la nota sobre el proyecto europeo para personalizar el recorrida de museos mediante tecnologías multimedia para teléfonos inteligentes para ver hasta que punto pueden los nuevos medios modificar el uso del patrimonio cultural. 
Todo esto en el marco de la llamada revolución de la fibra óptica que empuja la convergencia tecnológica o quíntuple play: la trasmisión de telefonía, internet, televisión, telefonía celular y domótica a través de un mismo cable. 
Veamos una rápida clasificación de las herramientas disponibles:
- plataformas para la creación y difusión de contenidos
- plataformas para la construcción de públicos
- plataformas para la gestión de financiamiento
- plataformas transaccionales
- servicios varios que permiten reducir costos operativos
En sucesivas notas iremos revisando cada una de las alternativas posibles; digamos, por ahora, que sorprende la poca difusión y uso que algunas de estas herramientas tienen en el mundo de la acción cultural.
En la Jornada llamábamos la atención sobre el hecho de que muy pocos gestores culturales utilizan una herramienta como skype que permite conectividad a muy bajo costo o totalmente gratis entre los usuarios. O la poca planificación de contenidos y formatos en las tareas de difusión o, mejor aún, en el desafío de crear comunidades alrededor de las instituciones patrimoniales.
En general las instituciones del patrimonio cultural siguen utilizando páginas web sólo pensadas para las computadoras de escritorio y sin optimizar para otros equipos de acceso cuando, en realidad, los números de Internet en nuestro país sugieren otros caminos. Veamos algunas estadísticas tomadas tanto de fuentes públicas como privadas.

- la penetración de Internet en la Argentina alcanza al 67% de la población con un total de 31 millones de usuarios; de los cuales el 24% de la población, es decir 10 millones de usuarios lo hacen a través de teléfonos inteligentes o smartphones.

- la Argentina con un 67% de penetración de Internet en la población es el país de América Latina con un uso más intensivo de esta herramienta. Nos siguen Chile con un 58% y Uruguay y Colombia, ambos con un 56%. Los restantes países de la región están por debajo del 44%. Brasil, nuestro principal vecino y socio en el Mercosur, tiene un 39% de penetración

- el 91% de los usuarios de Internet en la Argentina utilizan las redes sociales. Esto es unas 28.210.00 personas

- el 67% de los usuarios de Internet en la Argentina acceden a blogs. Esto es unas 20.770.000 personas.

- el 30% de los usuarios de Internet en la Argentina utilizan la red con fines educativos. Esto es unas 9.300.000 personas

- los argentinos realizamos 2.3 mil millones de búsquedas por mes; un 49% más por personas que el promedio global. El 20% de esas búsquedas se hace desde un teléfono celular.

- en la Argentina hay 12 millones de consumidores mensuales de videos en Youtube. El 25% de ellos desde un celular

Como se ve los números muestran que aquello de “múltiples públicos, múltiples exigencias” se da también en la red. Los accesos son desde equipos diferentes y si abriéramos este dato considerando los sistemas operativos usados o la velocidad de conexión veríamos que no podemos seguir haciendo una difusión masiva cual si todo nuestro público fuera homogéneo. Necesitamos segmentar, estudiar más las conductas y posibilidades de acceso de nuestros posibles visitantes; responder a sus múltiples exigencias.
Los museos y otras instituciones patrimoniales necesitan repensarse, como se dijo en las jornadas, en períodos cada vez más cortos y a ritmos cada vez más vertiginosos.
Esto requiere, naturalmente, de nuevas fuentes de financiamiento y, sobe todo, de un conocimiento más profundo de nuestros públicos. Tres herramientas, entre las muchas posibles, para ayudarnos en estas tareas:
- GPS CULTURAL: es un mapa digital de fuentes de financiamiento tanto públicas como privadas.

- IDEAME: una plataforma digital de crowfunding – financiamiento masivo - con más de 100.000 usuarios, más de 400 proyectos financiados por un valor superior a los 2 millones de dólares a noviembre del año pasado. Permite presentar proyectos específicos a un público dispuesto a donar dinero a cambio de recompensas de todo tipo.

- GOOGLE ADWORDS: la plataforma de marketing digital de Google permite segmentar al público a partir de las búsquedas que realiza. Tiene un formato pago donde los costos son bastante menores que en una campaña tradicional y con mejores resultados y un módulo gratuito para organizaciones sin finas de lucro.

Otro de los participantes de la Jornada proponía este desafío: en cada esquina de nuestra ciudad hay un libro de anécdotas e historias. Cierto es que la ciudad de Concepción del Uruguay tiene una historia muy rica con una gran incidencia en la historia regional y nacional. Pero con matices esto puede decirse de cualquiera de nuestras ciudades e, incluso, de muchas de nuestras pequeñas localidades. ¿Qué aporte puede hacerse desde las nuevas tecnologías a esta dimensión del patrimonio cultural?
El “quick response code” o código QR permite incluir importantes cantidades de información en un espacio muy pequeño de modo que leídos desde un teléfono celular o una tableta las personas puedan leer ese “libro de anécdotas e historias” que hay en las esquinas y muros de nuestras ciudades. Un ejemplo expuesto en la nota de wikipdia que acabamos de citar es el Cementerio Israelita de La Paz en Uruguay. 
Se trata de estructurar los contenidos de esas “cada esquina”, digitalizarlos, ponerlos en la red y redirigir mediante el código QR.
Vimos una sencilla calificación de las diversas plataformas digitales disponibles, citamos algunos datos sobre Internet en la Argentina y recorrimos algunas de las soluciones tecnológicas disponibles. Sumemos a esto la idea – tomada de una nota de dosdoce.com – de que con el público debemos interactuar antes (fase de descubrimiento); durante (fase de la experiencia directa) y después (fase de compartir la experiencia) tendremos un mapa completo de los múltiples cruces posibles entre nuevas tecnologías y patrimonio cultural. 
En esta breve nota de tres páginas hemos citado más de quince enlaces a la red. Cada una de esas notas contienen un número similar de enlaces y así sucesivamente. Esa es la estructura de la red.

Un gigantesco mapa conceptual que se despliega a partir de breves textos e imágenes (fijas o móviles) hiper enlazados digitalmente ¿Por qué no pensar el patrimonio cultural con la misma lógica conceptual? Donde cada pieza, cada obra, cada instalación es una maravillosa puerta hacia la aventura humana. Utilizando adecuadamente las nuevas tecnologías es totalmente posible y, además, con costos tan bajos que tienden a cero y pueden, incluso, sumar financiamiento. Ese es el desafío.

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