08 octubre, 2007

Creatividad y promoción sociocultural

En el portal Neuronilla.com se han publicado dos referidas a la relación entre creatividad y promoción sociocultural. Tituladas Creatividad y promoción sociocultural I y Creatividad y promoción sociocultural II
Vale la pena leerlas completas porque ponen en crisis – o por lo menos en debate – muchas de las herramientas y conceptos con los que trabajamos habitualmente.
Si nos detenemos a revisar nuestros discursos y nuestras prácticas, podremos observar con asombro cómo se ven condicionadas, cada vez con mayor fuerza, por clichés, frases hechas, imágenes míticas o fórmulas tecnocráticas. De una u otra forma vamos naturalizando una manera de ver y de hacer el mundo cultura) que enmarca y fija los límites de nuestra mirada y nuestra acción. La repetición comienza a ser parte de nuestra manera natural de hacer nuestra tarea. Nos aprendemos puntillosamente aquellos límites (conceptuales y operativos), armamos nuestro conjunto básico de prejuicios y nos vemos cada día más atrapados en aquella celda segura, que nos dificulta incrementalmente nuestra capacidad de cambio.
El autor de ambas notas es Felix Bombarolo quien desarrolla una visión muy crítica sobre cierta tendencia de las ciencias sociales a reducir los fenómenos sociales y culturales a simples relaciones entre variables.
Se cuestiona, además, la eficacia misma de tantos programas, proyectos, matrices y mecanismos de intervención sociocultural cuando se los compara con el pobre desempeño social del mundo que nos toca vivir. Para decirlo rápidamente: hay cada vez más gente con alarmantes niveles de pobreza vista como se la vea.
E invita a repensar el lugar que ocupa la creatividad en la formulación de políticas de intervención sociocultural.
Si consideramos que los problemas que debemos afrontar quienes trabajamos diseñando y promoviendo políticas y programas sociales, son de enorme complejidad y acordamos en la poca variedad y efectividad de las miradas y acciones a las cuáles habitualmente recurrimos para enfrentarlos, podríamos preguntarnos sin pudor: ¿porqué prestamos en general tan poca atención a formarnos para el desarrollo de la creatividad en este campo...?, ¿qué nos diferencia de otras disciplinas o espacios de producción de conocimientos, bienes -materiales o simbólicos- o servicios, donde se asume este tema como absoluta prioridad...?
Un debate que, tiene en esto el autor toda la razón, no se ha dado suficientemente en los variados campos de las ciencias sociales.
"Estamos invitando desde este texto, a tensionar algunas ideas o conceptos que están latentes en nuestro quehacer, que conviven en nuestro interior y que, al tiempo de confrontarlos abiertamente, podrían generarnos una energía y motivación superadora, adicional, sugerente, vital...."
La creatividad es antes que nada una actitud – además de un conjunto de técnicas y métodos de estudio – que se alimenta de conocimientos y deseos. No se trata de poner los unos por sobre los otros sino de combinarlos del modo que cada situación requiera.

2 comentarios:

Carlos dijo...

La creatividad estuvo siempre ligada a la publicidad (tal vez, también a las artes) por eso pienso que no es pensada como una herramienta para la resolución de políticas públicas eficientes. Debería darse un debate más profundo en este tema e incluirlo como desafío para los que gestionan esas mismas políticas.

Fernando de Sá Souza dijo...

También las ciencias - desde las más exactas y duras hasta las sociales - han sido objeto de diversos estudios sobre creatividad. Y si no sugiero leer los textos de Howard Gardner, especialmente Mentes Creativas donde estudia, entre otras, las vidas creativas de Einstein y Freud. El problema, me parece, es que las políticas públicas están todavía pensadas con los paradigmas de la modernidad que apuntan más a la uniformidad y el control que a la creación. En todo caso es una punta para empesar a pensarlas más creativamente.