26 diciembre, 2007

Gestión cultural porteña, debate abierto

En una entrada anterior – Debaten gestión cultural de la ciudad de Buenos Aires – comentábamos los seguros encontronazos que el nuevo gobierno porteño iba a tener sobre sus políticas culturales: ... deslegitimar de un modo automático y corporativo la capacidad del nuevo gobierno para establecer y dirigir las políticas culturales de la ciudad parece una actitud cuando menos desmedida. Tanto como lo sería que el nuevo ministro – tan pronto asuma – rehuya el debate que la oposición le propone.
A escasos veinte días de haber asumido la titularidad del ministerio de cultura porteño, Hernán Lombardi ya está viviendo las primeras escaramuzas.
Una carta de lectores firmada, entre otros, por Beatriz Sarlo y publicada en el diario La Nación bajo el título Gestión Cultural dice:

"Los procedimientos con los que el nuevo equipo de cultura de la ciudad de Buenos Aires literalmente se «deshizo» del Festival Internacional de Teatro nos provocan consternación y estupor. Si bien es cierto que cualquier funcionario nuevo tiene el derecho de renovar políticas culturales o de ponerles un acento diferente, la manera de solicitarle la renuncia al equipo del festival parece obedecer a una inexplicable voluntad de hacer tabla rasa con una gestión que supo conjugar una gran afluencia de público sin mengua de la calidad artística.
"El hecho de conminar a ese equipo a «abandonar la sede en 48 horas», más que un recambio, parece un castigo. Quienes lo padecen no son únicamente los directamente implicados, sino la sociedad cultural porteña en su conjunto. Otra vez, como en épocas a las que no queremos volver, un grupo de iluminados quiere comenzar de cero sin dar explicaciones. Lo que consterna, insistimos, no es el recambio, sino la ausencia de traspaso, el gesto aniquilador por el que se hace desaparecer de un plumazo aquello que costó años construir y no era propiedad de pocos, sino de la comunidad en su conjunto. "
A menos que impericias de esta índole sean tropiezos aislados; de no ser así, podremos tristemente jactarnos, una vez más, de haber ingresado en el túnel del tiempo."
Beatriz Sarlo DNI 4.441.283 Ana Alvarado DNI 13.388.887 (Siguen firmas)


Una nota publicada en infobae.com – El proyecto de la ciudad en materia de cultura – parece ser la respuesta, no reclamada como tal, del ministro Lombardi:

"Los hechos culturales se producen solos en la ciudad de Buenos Aires. Durante la gran crisis, esto se vio cuando la gente se puso a trabajar en mejorar la cultura", explicó Lombardo quien señaló que antes de aceptar la propuesta del jefe de Gobierno, Mauricio Macri, "pensó bastante en qué podía ayudar en esa área".
"La misión como titular de cultura es garantizar el mayo acceso a los bienes culturales, dentro de un marco en que el todos aporten algo. Queremos dejar de lado todo autoritarismo", agregó.
Como puntos centrales, el secretario aseguró que se tratará de desarrollar el mayor número de teatros con la libertad cultural necesaria para lograrlo. "Queremos un patrimonio cultural que sea conocido por el mundo entero", agregó
.

En primer lugar sería bueno que el Sr. Ministro respondiera puntualmente a la crítica pública que le hace Beatriz Sarlo y no de un modo que elude el fondo de la cuestión mediante una mera declaración de buenos propósitos. Porque los debates culturales merecen siempre profundidad – sobre todo de parte de un funcionario público – y porque no debiera desconocer el prestigio intelectual de quien critica; aunque piense distinto o mejor aún, justamente cuando se piensa diferente.
Por otro lado si realmente cree el ministro que la cultura se hace sola no se entiende demasiado cuál es la finalidad de un ministerio de cultura.
Por último cabría proponer un análisis menos apasionado sobre cómo se han constituido los equipos de cultura de nuestra ciudad: si por la simple voluntad de los distintos gobernantes, si por concursos públicos de antecedentes o por la simple cooptación del estado por parte de grupos de intereses artísticos, culturales o aún económicos.
Debatir en profundidad y respetando las formas; analizar desapasionadamente, son los requisitos para que este debate – necesario y urgente – se desarrolle en favor de la cultura argentina.
Promoviendo un estilo de gestión cultural que – como decía alguien – dure más que la foto; basado en el mérito, la profesionalidad y el irrestricto respeto a la diversidad y la democracia cultural. Por ahora, el ministro está en deuda.

5 comentarios:

Fabian dijo...

Este país y esta ciudad serían mucho más justos y equitativos si quienes asumen en funciones políticas dejaran de hacerlo que aires constantes de re fundación.

Todos vienen a refundar la ciudad o el país, eso ya se hizo muchachos!!!

Y como todo refundador es un iluminado de que debate nada.

Si establecemos 10, 15 o 20 cosas basicas como sociedad y trabajamos desde ahi seguro seremos mejores.

Anónimo dijo...

Lombardi sabrá mucho de turismo o de pescado crudo pero de cultura no sabe nada ¿sabrá quién es Sarlo?

Fernando de Sá Souza dijo...

Comparto la idea de Fabián: no se trata de refundar el estado cada día sino de hacerlo más eficaz y eficiente para lograr una sociedad más justa. Tampoco de seguir con las políticas de prontuarios y exclusiones que tanto mal han hecho a nuestro país.
Lombardi es un legítimo ministro de cultura designado por un gobierno legítimo y eso lo hace respetable. Pero no inmune a las críticas y al debate que nuestra cultura necesita.

leopoldo gonzalez dijo...

Comparto plenamente que lo fundamental de “nuestra cultura” es cambiar con cada gobierno la obra y/o la tarea del anterior, sin medir si era buena o mala, hay millones de ejemplo sobre esto.
Lombardi, es el ministro que eligió Macri, y Macri el Jefe de gobierno que voto DEMOCRATICAMENTE más del 60% de los habitantes de esta ciudad.
Yo, que me encuentro entre los perdedores, entiendo que me debo bancar a Macri, a Lomabardi, “anque” a todo su gabinete, y SABIA desde antes cuales eran sus planes, sus políticas, y sus ideas, por eso como ciudadano, creo que lo que debemos hacer es trabajar desde nuestros lugares para confrontar con la política oficial que repudiamos, y trabajar con nuestros vecinos, amigos, compañeros de trabajo, recordando que ellos (o alguien seguramente, aunque hoy no se haga cargo) lo votaron, y que la Democracia (la mayúscula es intencional), es así el que gana gobierna, y el que pierde acompaña o se opone esperando la nueva oportunidad de votar.
Tal vez, lo que moleste a la Sarlo, a ustedes y a mi, no es lo que molesta a la gran mayoría de porteños, y ellos prefieren no tener Festival, y si ellos pensaran como nosotros tal vez en las próximas elecciones no gane Macri.
Apuesto al trabajo por lo que queremos las minorías desde las minorías, y propongo que nos demos una política para que la mayoría vaya entendiendo lo que, DEMOCRATICAMENTE, está perdiendo por votar como votó.
¿Por qué no gestionar desde la oposición un festival igual o mejor que el que anuló Lombarda?
¿Qué pasaría si convocáramos a la gente, a los gremios, a los artistas, y nos pusiéramos a trabajar?
¿Somos o no, Gestores de cultura?

Juan Carlos dijo...

Está bien que algunos no lo hayan votado y se opongan a Macri; pero Lombardi dijo que los festivales se hacen solo que con otros funcionarios; dió los nombres de quienes estarán a cargo y los calendarios de todos ellos ¿Por qué no esperan a ver cómo lo hacen y después se oponen?