29 diciembre, 2008

Y sin embargo, feliz 2009

El 2009 llega precedido por augurios trágicos. Agravamiento de la crisis financiera global; aprontes bélicos en Asia; intensos bombardeos en Medio Oriente.
Y como trasfondos epocales la crisis ecológica y su pariente cercano: el agotamiento de la matriz energética petróleo intensiva. O las recurrentes crisis humanitarias de Africa y América Latina.
Y sin embargo seguimos deseándonos un Feliz 2009. Un poco por la empecinada esperanza que nos hace humanos. Otro poco como conjuro: por si a fuerza de mentarlo feliz logramos un 2009 un poquito mejor que este 2008 que vamos dejando.
Entre la esperanza y el conjuro la gestión cultural tiene mucho que aportar en la construcción compartida de un mundo más feliz.
Alfons Martinell Sempere sostenía en un documento publicado por Iberformat que ya hemos comentado en este blog: “… la finalidad de la gestión cultural está centrada en promover todo tipo de prácticas culturales de la vida cotidiana de una sociedad que lleve a la concertación, al reconocimiento de la diferencia, a la invención y recreación permanente de las identidades y al descubrimiento de razones para la convivencia social.
Un desafío no menor para nuestra profesión de cara a un 2009 que, como dijimos, se presagia difícil: buscar razones para la convivencia social.
Una amiga de Entre Ríos – provincia de la Argentina – un disco del poeta y cator entrerriano Víctor Velazquez. Allí escuche estas “Décimas de Antonio Alejandro Gil – Del Libro Tinajas” que expresan desde la poesía folklórica un estilo de hacer que también “busca razones para la convivencia”:
… lucidez en el decir/ transparente la intención/ piedad en el corazón/ vivir y dejar vivir (…) ofendido perdonar/ o echar la ofensa al olvido/ hablar con hondo sentido/ hablar y dejar hablar (…) aunque te sobre razón/ y estar convencido creas/ es imperioso que seas/ capaz de condescender/ una cosa es imponer/ otra intercambiar ideas (…) que no todo sea ganancia/ a lo largo del camino/ cambia de sabor el vino/ cuando no hay con quien brindar/ ¿Qué harás con atesorar y ser opulento en bienes?/ si entre tus bienes no tienes/ el bien supremo de dar (…)

Entre la esperanza y el conjuro, con la ciencia y la poesía, la gestión cultural puede todavía proponernos para este 2009 que estamos a punto de inaugurar:

Felicidad, justicia y paz
para todas las personas de buena voluntad

3 comentarios:

sardinasinsodio dijo...

El 2009 nos llega, que no es poco...

Un abrazo, amigo. Nos estamos viendo.

sardinasinsodio dijo...

Felíz 2009!.
(Siempre y cuando no se trate de un mundo felíz a lo Huxley, ¿no?.)

Un abrazo

Fernando de Sá Souza dijo...

O la pastillita azul de la matrix. Muchas felicidades Javier y que sigan los exitos